La movida de los productores de fruta que se movilizaron a Plaza de Mayo para regalara el producto de su trabajo en protesta por los bajísimos precios que reciben, fue un éxito rotundo. Cientos de personas se acercaron y rebotó en todos los medios, logrando instalar la crisis que viven las economías regionales.

Logrado el objetivo de ubicar en la agenda pública su situación, ahora los productores quieren que el Congreso cree un “Instituto de la Fruta” similar al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), para regular y hacer más equitativa la rentabilidad entre los distintos eslabones de la cadena comercial de las frutas.

Si se toma el modelo del Instituto de la Yerba, el precio de la fruta se fijaría dos veces por año y sino hay acuerdo lo impondría el Estado. Hoy los productores reciben diez veces menos de lo que cuesta su producto en el supermercado.
Para tener una idea de las distorsiones, el productor hoy recibe entre tres y cuatro pesos por el kilo de manzana y luego en lo supermercados supera los treinta. Mientras que a los productores de peras les pagan apenas 2 pesos por kilo.

Con la creación por ley de dicho Instituto, los problemas no desaparecerían, pero al menos los productores de peras y manzanas creen que tendrían mayor poder de negociación.

Además, si se toma el modelo del INYM, los precios se negociarían dos veces por año y, en caso de no haber acuerdo dentro de la cadena de valor, se daría intervención al Estado a través del Ministerio de Agroindustria, para que fije los valores.

Luego de la impactante protesta en Plaza de Mayo, un grupo de productores de peras y manzanas de Neuquén y Río Negro, fueron recibidos por diputados de distintos bloques en el edificio anexo de la Cámara.

En diálogo con LPO, Carlos Zanardi, presidente de la Cámara de Productores Agrícolas de Río Negro, dijo que “con la creación de un Instituto Nacional de Frutas buscamos un marco legal que nos proteja y un plan serio a mediano y largo plazo”.

“Buena parte de la zona del Alto Valle se sustenta a través de la producción de frutas. Por eso, a partir de manifestarnos en Plaza de Mayo, nuestra intención es mostrarle al Gobierno nacional cuál es el real estado de situación que estamos atravesando”, indicó Zanardi.

En rigor, la crisis de los productores de peras y manzanas comenzó a manifestarse en el año 2011. En ese entonces, el gobierno de Cristina Kirchner cobraba retenciones del 5 por ciento, al tiempo que el cepo cambiario no alentaba las exportaciones del sector.

Si bien los problemas de los productores del Alto Valle comenzaron en el 2011 -Cristina les cobraba retenciones del 5 por ciento-, lo cierto es que con Macri la situación se agravó porque abrió las importaciones.
Ahora, si bien estos dos problemas recién mencionados ya son parte del pasado, lo cierto es que el gobierno de Mauricio Macri abrió las importaciones lo que deprimió los valores locales en un marco donde la demanda internacional sigue floja.

“Hay que buscar una solución porque el sector está quebrado”, advirtió a este medio Sebastián Hernández, productor del Alto Valle. “Estamos trabajando por debajo de los costos de producción y muchos optan por dejar la fruta pudriéndose antes que cosecharla”, agregó.

En tanto, un dato que explica buena parte de la crisis del sector frutícola es que los principales compradores de peras y manzanas argentinas son Rusia (40% del mercado) y Brasil (30%) que en los últimos años bajaron hasta un 20% en dólares el precio pagado.

La crisis no solamente la sienten los productores. Las empresas empacadoras vienen reduciendo sus estructuras. Por ejemplo, la mayor exportadora, Expofrut, según datos del mercado, pasó de exportar 90.000 a 20.000 toneladas de 2013 a esta parte.

En Río Negro y Neuquén hay actualmente alrededor de 2000 productores de peras y manzanas, mientras que toda la cadena emplea a un total de 60.000 personas. “Esto es un llamado de atención”, comentó a LPO desde Plaza de Mayo el directivo de la CAME, Pablo Vernengo.