Elisa Carrió denunció que la presunta “operación de inteligencia” que tuvo como fin apartar de su cargo de titular de la Aduana a Juan José Gómez Centurión, incluyó “contrabando, tráfico de efedrina, financiación ilegal de la política y negociados vinculados con el mundo del fútbol”, y mencionó entre otros a Daniel Angelici y Antonio Stiuso.

Las presentaciones ante los fiscales que llevan causas vinculadas a Gómez Centurión fueron hechas por la legisladora Paula Olivetto en los tribunales federales de Retiro y tuvieron como objetivo aportar pruebas sobre la relación entre “mafias enquistadas en la Aduana y esa operación de inteligencia” contra Gómez Centurión, dijo a la prensa.

La investigación, a raíz de la denuncia presentada por el Gobierno contra Gómez Centurión, está a cargo del juez federal Ariel Lijo y del fiscal Guillermo Marijuan, a quien le presentó uno de los escritos.

La otra causa, por una denuncia contra Gómez Centurión a raíz de procedimientos supuestamente arbitrarios que ordenó desde la Aduana a depósitos fiscales, se tramita en el juzgado federal de Marcelo Martínez de Giorgi y la fiscalía de Franco Picardi.

Carrió aludió a “contrabando, tráfico de efedrina, financiación ilegal de la política y negociados vinculados con el mundo del fútbol” y mencionó, entre otros, al detenido Ibar Perez Corradi, al ex funcionario de la SIDE, Antonio Stiuso, al presidente de Boca Daniel Angelici.

Para la diputada la denuncia en base a un anónimo y a escuchas telefónicas que habrían sido editadas contra el suspendido funcionario se hizo para “separarlo de su cargo en virtud de las acciones por él realizadas vinculadas a desentrañar diversos negocios ilegales referidos a irregularidades en las Declaraciones Juradas Anticipadas de

Importación (DJAI), con la suspensión de habilitación de depósitos fiscales y con su lucha contra grupos dedicados al contrabando”.

Y aludió al “cierre o suspensión de la habilitación de ciertos depósitos fiscales por parte de Gómez Centurión” que “ha tocado intereses de poderosos grupos dedicados al contrabando y al tráfico de estupefacientes, entre otros delitos”.

“Estos grupos, en los que gran parte de los servicios de inteligencia están involucrados, arman operaciones a quien tiene la valentía de enfrentarlos en esta República herida por la matriz del saqueo”, agregó.

Para ello dio ejemplos a lo largo de 38 carillas, como el de una denuncia penal hecha por el entonces titular de la Aduana el 16 de agosto pasado por “simulación ante el servicio aduanero de operaciones e importación o de exportación con la finalidad de obtener beneficio económico en perjuicio del fisco y del Estado argentino”.

“Esta causa reflejó la existencia de empresas fantasmas utilizadas como pantalla a fin de obtener, mediante la justificación de las importaciones, giros de divisas”, advirtió.