Diego Bossio abandonó la cumbre del PJ en el hotel NH City, a metros de Plaza de Mayo, luego de que apareciera en escena Daniel Scioli, el último candidato a presidente del kirchnerismo que el ex titular de Anses abandonó meses atrás.

La cumbre fue organizada por un grupo de gobernadores noveles e intendentes jóvenes como homenaje al 29 aniversario del triunfo de Antonio Cafiero en la provincia, excusa para promover una renovación como la gestada por el ex gobernador.

Pero la presencia de Scioli alteró el plan: Bossio lo encontró mientras aguardaban en el 5 piso para bajar al escenario y fue directo al ascensor. Tras él partió su par del bloque Justicialista, Pablo Kosiner, cercano a Juan Manuel Urtubey.

El mandatario salteño brilló por su ausencia y aunque los organizadores hablaban de “motivos personales”, en su entorno no descartaban que supiera de la visita del derrotado candidato presidencial. “Es su cumpleaños”, llegó a escucharse entre los alcaldes.

Scioli se convirtió en la oveja negra de un acto y tuvieron que esconderlo. No subió al palco y quedó a un costado del escenario, invisible para la militancia que aplaudía a los oradores y cerca de diputados como Oscar Romero, jefe del bloque de Bossio.

“No sé quién lo invitó. Yo sólo lo saludé ni bien lo vi”, se escapó ante una pregunta de LPO José Luis Gioja, presidente del PJ y uno de los longevos que pudo compartir el placo junto a intendentes y gobernadores.

Otro fue Felipe Solá, diputado del Frente Renovador de Sergio Massa, quien se desentendió de su presencia. “Cuando uno está viejo le suena menos el teléfono”, bromeó el ex gobernador.

Entre los intendentes estaban algunos históricos como Alberto Descalzo (Ituzaingo) y Julio Pereyra (Florencio Varela), con más de dos décadas al frente de sus distritos.

Ambos fueron reconocidos por el alcalde de Hurlingham Juan Zabaleta, uno de los organizadores del acto y encargado de cerrarlo, antes que el panelista de Intratables Jorge Campolongo pidiera cantar la marcha peronista. Scioli aprovechó el agite para escaparse por la puerta trasera y no fue visto por más nadie.