En el comienzo de la última sesión ordinaria del Senado, el macrismo intentó meter sobre tablas el dictamen de extinción de dominio, pero el peronista Miguel Pichetto se opuso rotundamente.

La extinción de dominio se utiliza en varios países como lucha contra la corrupción, narcotráfico y otros delitos. Determina que el Estado se apropie de los bienes con origen ilícito sin compensación alguna para el acusado.

Fue una de las banderas de campaña de Sergio Massa, pero también de su rival Elisa Carrió, quien a principio de año decía que “en Cambiemos asumimos un compromiso de hacer todo para recuperar lo robado”. La diputada firmó su proyecto, junto al pedido de imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, en las semanas posteriores a los videos de La Rosadita.

No quiero tratar este tema, altera el legítimo derecho a la propiedad, se quejó Pichetto a los gritos y rezongó que Cambiemos sigue sin definir su jefe de bloque.
Luego de votar el orden del día, el radical Luis Naidenoff pidió incorporar el proyecto que ya cuenta con media sanción de la cámara baja e integra además una de las propuestas del Gobierno en el programa Justicia 2020.

“No quiero debatir este tema, tenemos por delante los temas más trascendentes de la vida institucional argentina”, lo interrumpió enojado Pichetto, refiriéndose al amplio temario que incluyó la aprobación del pliego de Federico Sturzenegger y el Presupuesto Nacional para el 2017.

Pichetto gritaba fuera de micrófono y se quejaba por la falta de un jefe de bloque en Cambiemos, algo que incluso desde el Ejecutivo se quejaron.

Cuando le dieron la palabra aseguró que el proyecto tiene errores, “altera el legítimo derecho de propiedad” y que el Senado al realizarle cambios lo convirtió en una propuesta seria ya que “garantiza el derecho a la defensa”.

Naidenoff le recordó que ya cuenta con dictamen de las comisiones de Justicia y Seguridad Interior y Narcotráfico de la cámara alta y que su pedido incluye las modificaciones a las que hacía referencia el senador rionegrino.

El proyecto se aprobó en Diputados en junio, luego del caso de José López y los bolsos. Pero su tratamiento en la cámara alta fue algo lento y recién a mitad de noviembre obtuvo dictamen de comisión, al unificar el proyecto de Diputados con uno de Pino Solanas y otro de Gabriela Michetti que había presentado el año pasado.