Los 35 miembros del consejo directivo de la CGT se reunirán este jueves y avanza el consenso para convocar a una marcha contra los despidos -sobre todo en el sector industrial-, que crecieron en los últimos meses pese al compromiso de los empresarios de mantener los puestos de trabajo hasta marzo, anunciado con bombos y platillos en la Casa Rosada.

La situación más crítica la viven los gremios industriales, liderados por la UOM, que ayer se reunieron para definir una postura. No tardaron en hacerse sentir: el análisis sobre la pérdida de empleo figura primero en el temario de mañana.

Se espera un informe de la industria azucarera y catarsis de textiles, UOM y Smata, sectores golpeados con suspensiones y despidos en muchos rincones del país.

“En estos días cada sector industrial detalló las pérdidas de empleo y son muchísimas. No hay margen para quedarse de brazos cruzados”, anticipó a LPO un sindicalista al tanto de las negociaciones.

En la Casa Rosada crece la bronca con Cabrera por su inacción ante los despidos industriales. Tiene herramientas como el Fondear, que ayudaría a morigerar la crisis, con un nivel de ejecución cercano cero.
Juan Carlos Schmid, fue el único de los miembros del triunvirato de conducción de la CGT que este miércoles blanqueó la bronca industrial, ante el mutismo de sus pares: Héctor Daer y Carlos Acuña.

“Hay un criterio de suspender las negociaciones en la Mesa de Diálogo porque se ha quebrado la confianza, por el incumplimiento del sector empresario y la apatía del Gobierno nacional”, sostuvo esta tarde el jefe del sindicato de dragado y balizamiento. Esa mesa había sido convocada por la Casa Rosada para coordinar políticas entre gremios, gobierno y empresas para evitar despidos, por ejemplo.

Y apuntó directamente al ministro de Producción, Francisco Cabrera, por su rol en “la administración del comercio exterior y la apertura de importaciones”, causas principales de despidos en rubros como la electrónica.

En la Casa Rosada crece la bronca con Cabrera por su inacción ante los despidos industriales. Tiene herramientas como el Fondear, que ayudaría a morigerar la crisis, con un nivel de ejecución cercano cero. Lo mismo con otras herramientas que posee la SEcreatría de Comercio.

Ante ese panorama, en la CGT hablaban este miércoles de una inminente convocatoria a una marcha, similar a la del 29 de abril contra los primeros despidos en la era Macri.

A los gremios no les gusta dar pasos en falso y prefieren esperar el momento indicado para hacer un paro general, que sólo logra visibilidad si los colectiveros vacían las principales avenidas de Capital Federal.

El drama de los despidos dejó atrás dos medidas del Gobierno que parecían reencauzar la relación de los gremios: la devolución de los fondos de obras sociales y la reforma de Ganancias, que en los hechos fue un suplemento salarial en rubros como el transporte. En la CGT explican en ese logro el curioso silencio de Pablo Moyano.

Otro tema previsto para discutir este jueves es el decreto del Gobierno para reforma el sistema de ART, un proyecto que el triunvirato había apoyado en el Senado, estaba previsto tratarse en extraordinarias, pero Mauricio Macri no soportó la ansiedad y lo definió por decreto.

No hizo más que sumar tensión a la ya existente, que no es poca y alcanza a sindicatos que no están en la CGT como los bancarios, enfrentados al ministro de Trabajo Jorge Triaca porque no quería homologar sus acuerdos salariales.

“Macri siempre confía en Luis Barrionuevo, pero cuando cree que lo tiene dominado, Carlos Acuña mantiene la línea rupturista”, explican en la calle Azopardo, donde mañana volverán a verse las caras los sindicalistas más poderosos.

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