Un paso en falso del Gobierno casi hace caer la reforma del sistema de ART aprobada por el Senado en diciembre con apoyo de todos los bloques y de la conducción de la CGT, pero finalmente el miércoles Diputados convertiría en ley, con respaldo del Frente Renovador de Sergio Massa.

Será así porque Mauricio Macri volvió sobre sus pasos y desechó el decreto que firmo hace 15 días para imponer la reforma y evitar una negociación en la Cámara baja, donde sólo el kirchnerismo había avisado que estaba en contra.

Su última experiencia con la reforma de Ganancias le quitó paciencia para negociar con el resto de la oposición, pero sus líderes legislativos le explicaron ayer que estaba cayendo una vez más en los “errores no forzados”, que tanto enloquecen a Emilio Monzó.

Ocurre que los mismos senadores del FpV-PJ que habían aprobado el proyecto en diciembre no estaban dispuestos a aceptar que el texto se aplique por decreto y así lo harían saber esta tarde la bicameral de trámite legislativo, encargada de evaluar cada decreto. .

El panorama era el peor: si la misma unidad opositora se repetía en ambos recintos el decreto podía caerse, un final impensado para un proyecto reclamado hace años por el empresariado y que había logrado más consenso que nunca en la Cámara alta.

“Vamos a acompañar el proyecto. Nuestro triunfo es que no saldrá por decreto, sino que se sancionará la ley ya avalada por las centrales sindicales”, anticipó a LPO Marco Lavagna, diputado del Frente Renovador.

Y adelantó que el paso posterior será “una ley de riesgos de trabajo, que permita homogenizar la realidad de todo el país y prevenir accidentes”.

La reforma del sistema de ART es un viejo reclamo del empresariado y consiste en evitar que el empleado accidentado cobre el seguro y aun así denuncie a sus patrones en la justicia, mecanismo conocido como la “doble vía”.

Para evitar ese proceso, el proyecto crea una instancia previa con comisiones fiscalizadoras que evalúan cada caso antes que el empleado vaya a Tribunales.

Aunque el triunvirato de la CGT lo apoyó, el kirchnerismo no está de acuerdo por presión del jefe de su bloque, Héctor Recalde, quien ya fue capaz de oponerse una ley similar pedida por Cristina Kirchner en 2012.

Aunque el DNU ya era historia, el diputado camporista Marcos Cleri, convocó a la bicameral de trámite legislativo para debatirlo y convocó a sindicalistas que rechazan la reforma, como las dos CTA. “No se puede limitar la posibilidad de ir a la justicia. Los trabajadores son de segunda para este Gobierno”, protestó Hugo Yasky.

“El gran problema es que la ART no reconocen las enfermedades”, protestó Ricardo Peidro, de la CTA autónoma. Mario Almirón, de Sadop, dijo que no hay industria del juicio sino de “incumplimiento de los trabajadores” y pidió una nueva ley de riesgos de trabajo.

Las exposiciones se extendieron por largas horas ante la mirada sorprendida de los legisladores de la bicameral, todos con la noticia de que ese DNU ya era historia y el lunes se trataría el proyecto en comisión.

Los senadores cuestionaron que se haya ignorado su tarea en el recinto. “No hay razones para la necesidad y urgencia y se está violando el trámite parlamentario”, protestó Mario Pais, del FpV-PJ.

“Ni en la Constitución ni en la ley que regula el trámite de los DNU hay la más mínima prohibición para que el Poder Ejecutivo dicte un DNU mientras hay un proyecto en proceso”, se defendió el diputado Pablo Tonelli, del PRO.

“Se utilizan los DNU con una ligereza alarmante que afecta las instituciones. Cuando tratamos el proyecto en el Senado, nadie habló de la urgencia. Que los CEOs que nos gobiernan y el ‘duranbarbismo’ lean la Constitución y se den cuenta que no se puede hacer lo que ellos quieren”, disparó Adolfo Rodrìguez Saá.

El diputado del Frente Renovador, Raúl Pérez, fue el único ausente a la reunión de comisión. Estaba discutiendo la ley con su bloque.

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