Es curioso como se dan las cosas. Hizo falta que hablara el supuesto genio superficial del marketing para que Cambiemos se diera un real debate político. El consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba dijo ante el presidente, la gobernadora y los intendentes del oficialismo lo obvio y negado hasta la extenuación por el relato de la alegría que impone Marcos Peña: Hasta ahora el cambio que llegó al bolsillo de la gente fue para peor.

Lo hizo en una reunión convocada por Macri para poner en marcha la maquinaria electoral, en un año que asoma bravo. El anfitrión fue su primo Jorge Macri, líder del Foro de Intendentes de Cambiemos y hasta ahora candidato más fuerte para liderar la boleta en la Provincia como postulante al Senado, como él mismo anticipó a LPO.

Con su estilo desenfadado -muy de sobrevolar suelto-, Durán Barba trazó un diagnóstico exigente sobre la realidad de Cambiemos y los esfuerzos que necesita hacer el espacio para lograr buenos resultados en la elección de medio término de octubre. Según supo LPO a través de fuentes presentes en el evento, destacó que la ex presidenta Cristina Kirchner “existe y tiene fuerza” en la Provincia, donde “el cambio todavía no llegó” y reconoció que muchos bonaerenses viven peor que hace un año.

El kirchnerismo tiene de piso un 16 por ciento muy sólido que va a estar con Cristina aunque el mundo se caiga. Estas elecciones son difíciles, pero es posible ganar, afirmó el ecuatoriano.
“El kirchnerismo tiene un 16 por ciento de piso muy sólido que va a estar con Cristina Kirchner aunque el mundo se caiga”, afirmó Durán Barba. Sus declaraciones se dan en un contexto en el que, como explicó este sitio, toma fuerza la candidatura de la ex Presidenta en la Provincia. Por eso, el gurú criticó que los partidarios del kirchnerismo “no se hacen problema con temas de corrupción”. Asimismo, reconoció que “estas elecciones son difíciles pero es posible ganar” para lo que hay que “trabajar en equipo sin rivalidades mezquinas”, señalo.

La declaración del estratega del PRO es el primer reconocimiento del núcleo duro de la Casa Rosada del espinoso panorama electoral que los aguarda. Hasta ahora, sólo Vidal había blanqueado esa preocupación.

El foro que se reunió este martes agrupa a los 70 intendentes bonaerenses de Cambiemos: una veintena de “PRO puros”, una mayoría de la UCR -más fuerte el interior de la Provincia- y un puñado de emigrados del peronismo. Allí Durán Barba destacó que “hay gente valiosa” como “peronistas, radicales o comunistas” que pueden ser “invitados al espacio”, un reclamo sobre todo de Emilio Monzó, que en el último tiempo y al calor de las encuestas negativas, empezó a compartir Vidal.

Durán Barba definió a los comicios de medio término como el momento en que debería producirse “la ratificación del cambio” que vive el país.

“Según las encuestas, hay un 30 por ciento que respalda el proyecto de Mauricio y María Eugenia de forma sólida”, enfatizó y reconoció que existe otro 30 por ciento que “aunque pavimenten de oro la Provincia se mantendrá en contra, porque la política muchas veces es algo religioso”.

Fue su manera de ratificar la apuesta por la polarización con el kirchnerismo que diseñó en su momento para tratar de correr del escenario a Sergio Massa. Una apuesta que hoy presenta el riesgo de meter al país en la encerrona de un triunfo de Cristina, como reconoció este martes.

“Hay un 40% que está en el medio, y ve que no vive mejor que hace un año. Todavía no cambió el país y la gente se da cuenta”, completó el diagnóstico. Ese es precisamente el porcentaje al que apunta el tigrense con su “avenida del medio”.

Durán Barba dio números de la polarización que según sus mediciones vive el país y a la que apuesta Macri su estrategia electoral, aunque reconoció que hay un 40 por ciento que está en el medio.
Luego, Durán Barba pasó a hablar sobre expectativas, el terreno en el que el Gobierno todavía se siente cómodo y al que apuesta todo: “Los bonaerenses que ven mejor la Provincia son un 38 por ciento. Hay un 59 por ciento que cree que en un año la Provincia va a estar mejor. Esto aún no funciona pero va a funcionar”, agregó.

Un rato después de los consejos del gurú, Macri y Vidal -que habían realizado breves discursos previos- abandonaron el foro que organizó la Municipalidad de Vicente López y al que asistieron representantes de Nación como Lucas Delfino, uno de los encargados de mantener el vínculo de la Rosada con los alcaldes.

En su discurso de tono severo pero campechano, Macri volvió a pedirles que ajusten su déficit y dejen de reclamarle fondos a Nación y Provincia. Incluso levantó la vara y les pidió que “transformen el déficit en superávit para poder manejar ustedes la inversión de obras locales, como los desagües y no tener que andar pidiendo que los atienda algún funcionario nacional”.

“Los municipios tienen que tener capacidad propia para resolver los problemas de su comunidad”, agregó y en uno de los pocos momentos que despertó algunas risas reconoció que “es un camino de mucha batalla, que no es lindo, porque aquellos que afectás te rodean la oficina y el municipio y te vuelven loco”.

“Y los que te votaron están laburando porque tienen que llegar a fin de mes y no te pueden estar ayudando todos los días. Ya te votaron y te dijeron ‘bueno, flaco, te voté porque pensé que tenías lo que hay que poner sobre la mesa para arreglar este tema, no me vengas a llorar, hacéte cargo y da la batalla'”, concluyó.

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