“Asistimos a un momento inédito de la historia política argentina: Un gobierno no peronista puede ser el primero en terminar su mandato desde 1928, e incluso ser reelecto”, sostuvo este miércoles en el Congreso de Economía Argentina de la Expo EFI el analista político y periodista Carlos Pagni.

“Se trata también de un gobierno con minoría en ambas Cámaras”, advirtió el columnista de La Nación y destacó que el triunfo de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, fue fenómeno “más extraordinario que el Brexit o el triunfo de Trump”.

Tras la apertura del congreso a cargo del ministro de Finanzas, Luis Caputo, Pagni compartió el primer panel con los economistas Miguel Kiguel y Fernando Navajas. Ellos explicaron por qué el crecimiento económico y la mejora del poder adquisitivo por la baja de la inflación aún no se siente como necesita el Gobierno de cara a las elecciones legislativas.

En el hotel Hilton de Puerto Madero los tres panelistas dieron su perspectiva para este 2017. Para Pagni, las inversiones de demoran porque están esperando el resultado de la elección: “Los mercados quieren saber si el trapecista puede repetir el truco”, afirmó.

De lograr Macri imponerse en Octubre, el periodista estimó que el país podría encarar una transformación clave en su matriz de crecimiento. “El sector privado volverá a liderar el crecimiento económico y no el sector público”, afirmó y agregó que el aumento de tamaño del Estado “tal vez sea la peor herencia que recibió Macri”.

“En estas elecciones se decide si Macri es Menem o De la Rúa”, sintetizó Pagni sobre la posibilidad de que los sectores “más modernos y productivos de la sociedad” tomen la posta en el liderazgo de la política nacional.
“En estas elecciones se decide si Macri es Menem o De la Rúa”, sintetizó Pagni sobre la posibilidad de que Cambiemos logre representar a los sectores “más modernos y productivos de la sociedad exitosamente”, como hizo el menemismo en buena parte de los noventa.

Kiguel, por su parte, afirmó que la recesión ya terminó, pese a que en la calle aún no se siente la recuperación. “El segundo semestre llegó en diciembre”, sintetizó el economista, pero advirtió que este ciclo de crecimiento será más bien tibio y que por ende “la temperatura no llegará a la gente hasta mitad de año o el tercer trimestre”.

“Este punto es clave para el Gobierno, la política económica de Macri se caracterizó por muchos errores no forzados que repercuten en sus posibilidades electorales”, agregó Kiguel.

Pagni señaló que el Gobierno de Macri sigue con una política comunicacional de campaña política y no de gobierno, de oposición y no de oficialismo, que no le permite explicar que los brotes verdes están próximos a madurar y que el sacrificio actual en materia de tarifas redundará en un crecimiento sostenido.

Al respecto, Kiguel pronosticó un crecimiento para este año de “tres puntos y monedas” y dijo que se tratará del primero de un nuevo ciclo de crecimiento y ya no de un “serrucho de crecimiento” (con subas del PBI en los años electorales y bajas los años pares), que se tradujo en un estancamiento en el nivel promedio de actividad desde 2011. Para los próximos años pronosticó un crecimiento “en torno al 3%, 4%”.

Este pronóstico se basa, según Kiguel, en que Macri removió las grandes trabas al crecimiento económico -falta de divisas, inflación, difícil acceso al crédito externo, cepo cambiario, déficit energético- en lo que o de fue “una transición de una economía híper-regulada a una que funciona”.

De todos modos, advirtió que “Argentina está cara como Brasil” y el tipo de cambio poco competitivo es un problema de difícil solución porque es el ingreso de divisas para el financiamiento público y las inversiones financieras lo que está atrasándolo: “El tipo de cambio hoy lo define el mercado. No se le puede pedir al Gobierno devaluar, ya que no es el Banco Central el que lo fija”, explicó.

El Gobierno sigue con una comunicación de campaña política y no de gobierno, de oposición y no de oficialismo, que no le permite explicar que los brotes verdes están próximos a madurar, afirmó Pagni.
Así, quedó en duda si la economía va a ser un activo o un pasivo de cara a las elecciones. Para Pagni, el comienzo de un ciclo de bonanza juega a favor de Macri:”El gran candidato es el ciclo económico”, dijo, pero reconoció que falta una comunicación que convenza al votante de que esto es así, ya que en los últimos meses en las expectativas de los consumidores prima cada vez más el pesimismo.

Este pesimismo se suma a otros dos pasivos, según el periodista: Uno moral, en tanto está demorada la “agenda de saneamiento” de Comodoro Py, la Política Federal y los Servicios de Inteligencia; y uno productivo, la lluvia de inversiones no llegó y el plan de obra pública tampoco se hizo sentir.

Aun así, Pagni cree que los activos de Macri serán suficientes para dar el batacazo: el ciclo económico, la mayor imagen positiva de la región y la solidaridad del sindicalismo con Macri al mantener fragmentado al Justicialismo. “Creo que Macri tiene más chances de ganar la Provincia que de perderla”, confió.

Errores en la política tarifaria

Por su parte, Navajas coincidió con Kiguel en que el atraso cambiario es un problema que puede llevar al crecimiento “por los malos motivos” (en relación a la inversión especulativa y el endeudamiento para financiar gastos corrientes) y señaló que Macri se enfrentó con el peor atraso tarifario de la historia desde 1945.

Sin embargo, Navajas señaló que la manera de encarar ese problema fue equivocada porque no se midió bien su impacto en las paritarias y explicó que la suba de tarifas explica los cuatro puntos porcentuales que están en disputa en las actuales negociaciones.

“El Gobierno empezó con el pie izquierdo”, explicó el economista premio Konex y agregó “la readecuación de precios relativos es muy difícil si se hace de forma descoordinada”.

“El problema de la inflación no es de la política monetaria sino de la política de ingresos y tarifas”, sostuvo Navajas en apoyo a las medidas tomadas por Federico Sturzenegger y ratificó que según sus estudios, la suba de tarifas solo tiene un impacto transitorio sobre la inflación núcleo, la que el Banco Central mira para saber si su política de tasas va por el camino correcto.

El problema de la inflación no es de la política monetaria sino de la política de ingresos y tarifas sostuvo Navajas y advirtió: No se puede dejar las tarifas en manos de los lobbies.
Al respecto, destacó que hay que reconocerle al Gobierno la estrategia de error-corrección porque no insistió en las políticas iniciales que buscaban atraer inversiones energéticas con precios atractivos, imposibles para afrontar por la demanda. “Con la reforma del Plan Gas van por mejor camino”, celebró el economista.

“Pero hay muchas más correcciones que realizar”, agregó y le mandó un mensaje incómodo para la actual administración: “No se puede dejar las tarifas en manos de los lobbies”.

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