El futuro del Intendente de Olvarria, Ezequiel Galli, después de la tragedia en el recital del Indio Solari comenzó a generar internas dentro del seno de Cambiemos. Es que por ahora hay dos posturas encontradas sobre si debe continuar y someterse a un posible pedido de remoción por parte del Concejo Deliberante; o renunciar directamente.

“Su futuro está complicado. Las próximas horas son claves”, afirmó una calificada fuente gubernamental. El desenlace final que puede llegar a tener la historia se sabría en pocas horas y mediante algunos gestos políticos. Es que en el equipo de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, no quieren “entregar” al jefe comunal.

“Mañana se va a poner a disposición del Concejo. Ahí él va a explicar todo lo que sucedió, además de contrato que se firmó con la productora del Indio Solario”, dijo una fuente del Gobierno provincial. Lo cierto es que, por ahora, Galli, tendría las números para asegurarse que dicho reclamo no prospera.

Además, tal y como sucede en la investigación judicial, buscaría desligar mayores responsabilidades del municipio y cargaría principalmente con los incumplimientos de la productora. “No tengo miedo a ser destituido. Voy a dar las explicaciones que tenga que dar, no tengo nada que esconder”, señaló hoy el jefe comunal en un raid de medios radiales.

En la Casa Rosada el panorama es diferente. Colaboradores cercanos al presidente Mauricio Macri confirmaron que en el mandatario, como otros funcionarios, creen que hay un punto de no retorno para el jefe comunal y que el camino más rápido y con menor impacto político es la renuncia del mismo. Aunque, admiten que se trata de “uno de los propios” debido a que Galli es PRO puro.