Mirta Tundis, diputada del Frente Renovador, analiza en entrevista con Mauro Viale las posibles causas del alejamiento del titular del PAMI Carlos Regazzoni, anunciado este miércoles y manifiesta su preocupación por el estado de las farmacias que trabajan con la obra social de los jubilados.

Al respecto manifiesta la salida de Regazzoni “según dice el gobierno fue porque no aceptó el achique” pero recuerda que “ya venía recibiendo varios cuestionamientos”: “Desde el Congreso de la Nación se realizaron pedidos de informe, en el mes de febrero, en las sesiones extraordinarias, pedimos su interpelación”.

La diputada massista afirma que la convocatoria al Congreso “no era para que se vaya” sino para que explique “porqué se le quitaron los medicamentos a los jubilados que ganan más de 8400 pesos, porqué hay falta de prótesis, porqué no tienen médicos de cabecera, porque renuncian los médicos, porque no entregan bastones para ciegos, sillas de ruedas, etcétera”.

Como ejemplo de la falta de respuestas del PAMI ante los reclamos concretos cuenta que hoy se enteró del caso de una jubilada que fue a solicitar ayuda a la obra social porque cobra 6 mil pesos y está en situación de desalojo: “¿Y qué le ofreció el PAMI? Un máximo de 650 pesos de subsidio para alquilar, cuando un alquiler está 4 o 5 mil pesos. Estamos hablando de una mujer sólo que está buscando lo mínimo indispensable. ¿Qué planes de vivienda hay para los jubilados? No los hubo con el gobierno anterior y no los hay tampoco ahora”.

Al respecto, Tundis agrega: “Fueron muchas promesas. ¿Recibieron un PAMI destruido como el país? Sí, pero después de 15 meses no pueden seguir manteniendo ese relato”.

Por último, la diputada afirma que las farmacias que trabajan con PAMI “están en situación crítica”. Al respecto explica que los farmacéuticos siguen sosteniendo que no pueden hacerse responsables y afrontar el gasto de dar los medicamentos genéricos gratuitos porque a las droguerías les tienen que pagar a los 20 días cómo máximo y el PAMI paga dentro de los 120/180 días y se mantiene una deuda del año pasado. “Las farmacias chicas están desapareciendo”, concluye.