El martes por la noche en el Instituto Patria, antes de recibir a 30 intendentes definidos como “kirchneristas puros”, Cristina Kirchner apartó a los más cercanos para darles tranquilidad.

“No pasa nada con Florencio. No importa si va con Sergio (Massa), lo tengo medido”, los calmó y mostró una encuesta de Hugo Haime, a la que accedió LPO (ver documento adjunto).

El sondeo realizado entre el 13 y el 18 de mayo, plantea diferentes escenarios electorales en la provincia de Buenos Aires y la conclusión es que el ex ministro mide alrededor de 7 puntos, pero su capital electoral se reparte en partes iguales entre votantes de Cambiemos, Massa y el kirchnerismo.

O sea, su incidencia en la elección de agosto es casi imperceptible y con esos datos Cristina fue a la entrevista de C5N a ofrecerse para competir “si es necesario para obtener más votos”.

La encuesta de Haime, que ella había estudiado en detalle, explica la frase: la fórmula de Cristina y Daniel Scioli está 2 puntos por encima de la del ex gobernador y Verónica Magario; y 4 si la intendenta de La Matanza hace dupla con su par Martín Insaurralde. En una elección que por ahora aparece muy cerrada, pueden ser la diferencia entre ganar y perder.

Sergio Massa y Margarita Stolbizer lideran en todos los escenarios con alrededor de 30 puntos y Cambiemos, con Gladys González y Esteban Bullrich marcha tercero con 24. Con o sin Randazzo en la cancha.

Por otro lado, Massa no llega ni a subir un punto si suma a Randazzo, por lo que su partida del FpV-PJ no sería un riesgo para Cristina y tampoco es determinante para el ex intendente de Tigre, que enterado de estos datos, buscó polarizar con Cristina, su discurso en su lanzamiento del jueves en el microestadio de Malvinas Argentinas.