La presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, volvió a criticar en duros términos la política de Derechos Humanos que lleva adelante el presidente Mauricio Macri y lo comparó con el fallecido dictador Jorge Rafael Videla .

“Si pudimos con Videla, vamos a poder con Macri”, lanzó la dirigente social esta mañana desde la capital tucumana, donde mantuvo una reunión con el gobernador peronista, Juan Manzur y recibió un reconocimiento de la Legislatura provincial.

En conferencia de prensa, Carlotto recordó que “cuando se quiso imponer el 2×1 (para condenados por delitos de lesa humanidad) hubo una reacción social muy grande y tuvieron que dar marcha atrás, con todo criterio”. Y consideró que “no se puede permitir que lo que ya está escrito, hecho, probado y comprobado se borre de un plumazo y la historia se repita, porque cuando no se castiga un delito, el delito vuelve”.

Según consignó La Nación, en ese contexto, opinó que la administración de Cambiemos “está borrando” la política de derechos humanos. “El gobierno actual está en contra de lo que nosotros hemos construido, aún durante la dictadura. Porque empezamos a luchar buscando a nuestros hijos, consultando a la Justicia que no existía, corriendo riesgo de ser asesinadas o secuestradas, visitando a la gente que tenía el poder para contestarnos lo que siempre nos negaban, íbamos a la Plaza de Mayo para que los militares nos recibieran, o sea que luchamos desde entonces”, expresó.

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo sostuvo que lo que se construyó en materia de Derechos Humanos durante los últimos años “fue un ejemplo para el mundo en la Argentina, donde se llegaron a hacer juicios por la verdad cuando había leyes de impunidad y luego juicios con condena en tribunales comunes, sin un tribunal especial para juzgar a los represores”. Y advirtió: “Ahora, esta gente, este gobierno está mandándolos (a los condenados por delitos de lesa humanidad) a la casa, a su domicilio, por ser viejitos. Sí, son viejos, pero son peligrosísimos y mala gente, porque cometieron delitos de lesa humanidad y no merecen ningún tipo de prebenda o beneficio. Han mandado más de 300 ya a sus domicilios y vamos a ver si lo revertimos”.

Carlotto dijo que a los juicios contra los ex represores “hay que seguirlos y tienen que nombrar más jueces, porque no alcanzan los que están y no lo están haciendo”.