La imputación por presuntos negociados en Corea del Sur le está complicando a José Cano su proyecto para ser gobernador de Tucumán en 2019. Un sector del radicalismo de esa provincia ya le pidió que se tome licencia, mientras que Enrique “Coti” Nosiglia empezó a analizar la posibilidad de mudar a Alfonso Prat Gay.

Los legisladores radicales Fernando Valdez y Raúl Albarracín exigieron ante la Junta de Gobierno de la UCR de Tucumán -que integran- que Cano dé un paso al costado hasta que se aclare su situación judicial, luego de que la semana pasada la fiscal federal Alejandra Mángano lo imputara junto a tres allegados, que habrían intentado hacer negocios en nombre del Estado en Corea del Sur.

Detrás de Valdez y Albarracín está el vicepresidente segundo de la Legislatura, Ariel García, que conduce un espacio enfrentado a Cano. “Que tenga diferencias políticas no tiene nada que ver con esto, acá estamos hablando de corrupción”, planteó García en los últimos días, donde pronosticó que su rival será procesado.

En tanto, en la nota enviada a la junta de gobierno de la UCR, los legisladores dijeron que la licencia de Cano servirá para “demostrar que el radicalismo nada tiene que ver con hechos de corrupción y que no ejercerá ninguna presión ante la Justicia, ya que se investiga a un funcionario del Gobierno nacional”, según informó La Gaceta.

Como si fuera poco, en los últimos días apareció un tuit de Cano en el que se lo ve junto a Alberto Darnay, uno de los imputados por el caso de Corea del Sur. El titular del Plan Belgrano había negado que Darnay integrara la unidad, aunque en esa foto lo presenta como parte del equipo y lo muestra junto a Marcos Peña.

El frente interno que se le generó a Cano podría complicarle el armado de cara a las elecciones de octubre, donde casi con seguridad encabezará la lista de diputados nacionales de Cambiemos. Hasta ahora el único obstáculo que se le presentaba era la intención del peronista y funcionario nacional Domingo Amaya de definir las candidaturas en una primaria, algo que -como explicó LPO- la Casa Rosada por ahora le impide.

Según supo este medio, el inconveniente judicial de Cano no pone en riesgo su candidatura en octubre próximo, aunque sí está poniendo en crisis su proyecto para la gobernación en 2019. Fuentes del radicalismo dicen que le va a costar sostener su candidatura con un peronismo que lo va a atacar todo el tiempo con este caso para intentar sacarle su bandera de la lucha contra la corrupción. Esa bandera es la única fuerte que mantiene Cano, ya que con el Plan Belgrano no logró hacer pie con obras para Tucumán, algo por lo que está siendo cuestionado allí y en las provincias vecinas.

Al respecto, fuentes del radicalismo dijeron a LPO que el histórico armador nacional de la UCR Enrique “Coti” Nosiglia ya está pensando un “plan B” para una de las provincias donde el partido ve buenas posibilidades en 2019. Esa posibilidad es Alfonso Prat Gay, a quien también imaginan en una primaria presidencial de Cambiemos.

En ese sector del radicalismo tampoco creen que a Cano (que fue uno de los radicales que se enfrentó a la estrategia del Coti de alinearse con Macri antes de las presidenciales de 2015) le alcance para vencer al peronismo en 2019, y piensan en instalar un candidato de cero.

Prat Gay tiene lazos familiares con Tucumán, aunque no nació ni tiene domicilio legal allí (lo tiene en la Ciudad de Buenos Aires) por lo que en los papeles no estaría en condiciones de competir. Pero se sabe que la política siempre encuentra la forma de eludir esa prohibición legal.

La idea del Coti choca con la de otros sectores del partido que ven a Prat Gay como un posible candidato para la Ciudad de Buenos Aires. Pero Nosiglia es el principal promotor de Martín Lousteau en la Capital, y en todo caso prefiere que el ex ministro de Hacienda vaya a una interna presidencial de Cambiemos en el 2019.

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