El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, aseguró hoy que los fueros parlamentarios “no pueden servir para posibles hechos de corrupción cometidos previamente” a la asunción del cargo público, y señaló que el caso por el que fue pedida la detención del diputado Julio De Vido debería “llegar a juicio oral”.

El funcionario recordó que los fueros “fueron creados para las opiniones de los legisladores, para que no puedan ser molestados mientras dan sus opiniones políticas”, y agregó: “Eso no puede servir de ninguna manera de paraguas protector para posibles hechos de corrupción cometidos previamente”.

Consultado por la situación del ex ministro de Planificación durante el kirchnerismo, Garavano opinó que “sería importante que esos casos puedan llegar a juicio oral”.

“Debería someterse a la Justicia, acá no hay ninguna persecución y el Gobierno no tiene ninguna intencionalidad con ninguna de las causas”, aclaró Garavano en diálogo con radio Mitre.

Consultado por si cree que los fueros deberían ser removidos, el ministro de Justicia dijo que “lo que hay que establecer claramente es para qué son los fueros: para las opiniones y para la actuación de los diputados mientras son diputados”.

“Los fueros se fueron achicando, pero siempre se logró mantener una parte. Originariamente (los legisladores) no podían ser llamados a indagatoria, eso se modificó. Ahora se los puede investigar, se los puede llamar a indagatoria, pero no se los puede detener, con lo cual sigue habiendo un esquema de protección”, agregó. Garavano también opinó que “a la Justicia le falta celeridad”, que si bien “en algunos casos ha tenido voluntad ha avanzado, en muchos otros no”, con lo cual enfatizó: “Es necesario que los casos se eleven a juicio”.

Asimismo, cuestionó que “la Justicia ha ido dejando de lado todo lo que tiene que ver con las detenciones” y que “las detenciones se han ido restringiendo producto de la obra de (Eugenio) Zaffaroni y su doctrina, no solo judicial sino académica”.

Fuente: DyN