En el barrio jujeño de Alto Comedero, donde se encuentra detenida la dirigente kirchnerista Milagro Sala, el presidente Mauricio Macri resaltó este miércoles que el Gobierno le está “ganando a la resignación y al miedo”, al tiempo que subrayó que quiere “terminar con el clientelismo”.

A pesar de que se trató de un acto proselitista y no se la mencionó allí de manera explícita, la situación de la legisladora electa del Parlasur rondó durante la visita del mandatario al corazón territorial de la Tupac Amaru y en donde también está ubicado el Instituto Penitenciario Federal de Jujuy “Nuestra Señora del Rosario del Río Blanco y Papaya” donde está recluida.

Una vez concluida esa presentación, sí se refirió al tema en declaraciones periodísticas y, si bien fue prudente ante la resolución de la CIDH sobre las condiciones de detención preventiva de Sala, resaltó que los procesos que involucran a la referente opositora “no tienen que tardar”.

“Queremos terminar con el clientelismo, queremos devolverle la independencia a cada argentino”, sostuvo el jefe de Estado en el acto, acompañado por el gobernador radical Gerardo Morales.

Y agregó: “Este cambio tiene como eje poner al Estado al servicio de la gente y no de la política, que es lo mismo que está haciendo Gerardo gobernando en Jujuy: poniendo el Gobierno al servicio de los jujeños y no de la política.
Tenemos que tener también el compromiso de enfrentar sin miedo y sin complicidades a las mafias que quieren oponerse al crecimiento de nuestras familias”.

Tras participar de la ceremonia de agradecimiento a la Pachamama, el líder del PRO encabezó un acto partidario en la sede de la Federación Gaucha Jujeña, a escasas 30 cuadras del penal en el que se encuentra detenida Milagro Sala desde comienzos de 2016.