Los resultados de las PASO de este domingo revalidaron la utilización de las primarias como instrumento para dirimir las candidaturas de los partidos políticos, ya que esa competencia interna le sirvió a Cambiemos y al peronismo para ganar en varios distritos, y en otros casos la decisión de no utilizarla terminó costando caro.

Acaso el caso más paradigmático del valor de las primarias se dio en Santa Fe. Los dos casos mencionados anteriormente quedaron muy en evidencia. Por un lado, el peronismo logró superar diferencias muy profundas entre el kirchnerismo duro y el PJ tradicional, y con la suma de los votos de los dos sectores terminó ganando la elección con Agustín Rossi.

Por otro lado, Cambiemos terminó cometiendo el error de excluir al radical Jorge Boasso de la primaria y lo terminó pagando. El concejal rosarino hizo todo lo posible para que le avalen la lista pero el titular de la UCR nacional, José Corral, se impuso y logró bloquearlo. Jugando en otro frente, Boasso sacó casi 100 mil votos (alrededor del 6%) y la lista oficial del macrismo perdió por unas décimas. Como explicó LPO, Corral también intentó bloquear una interna en la Ciudad de Santa Fe, pero no pudo y gracias a los votos de esa lista evitó quedar tercero en el territorio que gobierna.

La estrategia de vetar las internas en Cambiemos se extendió en casi todo el país, salvo algunas excepciones con listas del radicalismo disidente. Otra excepción fue en La Pampa, donde para evitar una ruptura con el radicalismo se aceptó la interna y el macrismo terminó logrando un triunfo importante contra el peronista Verna. Algo similar ocurrió en Entre Ríos, aunque allí la lista “oficial” no quería saber nada con que haya competencia. En Tierra del Fuego, el radical Federico Sciurano temía que le vetaran la lista y terminó jugando por afuera, una división que facilitó el triunfo del kirchnerismo.

También en el peronismo aprendieron con los resultados que las primarias son un instrumento valioso para dirimir diferencias y, sobre todo, para incrementar el volumen electoral. Cristina Kirchner le negó una interna a Florencio Randazzo que le hubiera servido para celebrar un triunfo claro del peronismo, y que le hubiera ahorrado la tensión del conteo voto a voto con Esteban Bullrich, una incertidumbre que recién se terminará en diez días. El ex ministro sumó casi seis puntos, un número para nada despreciable en una elección empatada.

Para el peronismo estas PASO fueron clave para dirimir liderazgos en los territorios donde no gobierna. Además del caso de Santa Fe, el PJ calmó internas difíciles en Mendoza (3 listas), Jujuy (6), Chubut (6) y Corrientes (5). En la provincia patagónica le ganó a Cambiemos y a la lista de Mario Das Neves, mientras que en las tres gobernadas por el radicalismo logró buenos resultados, con diferencias más estrechas de lo esperado respecto al primero.

El desafío para los ganadores de esas internas es sostener los votos de los otros espacios en las generales, un objetivo complejo porque las diferencias en todos los casos eran grandes. Pero en todos los casos mostraron que el peronismo unido puede ser una opción muy competitiva, algo que a nivel nacional es un mensaje claro tanto para el PJ no kirchnerista como para Cristina Kirchner. Unos y otros se necesitan mutuamente.

Las internas también le sirvieron a varios gobernadores del PJ para evitar la división del voto peronista y asegurarse triunfos ante opciones fuertes de Cambiemos. Son los casos de Chaco (con 6 listas), Salta (6) y Tucumán (9). Asimismo, en Entre Ríos (10 listas) y La Pampa (5) les sirvió para que las derrotas no sean más pronunciadas.

El resultado positivo de esta herramienta para el peronismo parece darle la razón a los cerebros del Gobierno nacional que ya lanzaron el operativo para eliminar las PASO en las presidenciales de 2019. Como explicó LPO, la razón no es económica ni la falta de competencia en los partidos -como se proclama-, sino meramente política: la Rosada quiere bloquear una posible síntesis del peronismo.

Para 2019, en el peronismo creen que la única manera de armar un frente para derrotar a Macri y evitar su reelección, es a través de una interna que incluya a Cristina, los gobernadores -el salteño Urtubey es el que quedó mejor posicionado – e incluso Sergio Massa.

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