Los coletazos de la conflictiva elección de la provincia de Buenos Aires, que ni siquiera terminó con hay un ganador definido, comenzaron a sentirse en el Congreso, donde esta semana se suspendieron las sesiones en el Senado y Diputados.

En la Cámara alta había previsto un amplio temario con una fuerte discusión por la última sesión, que el radical Juan Carlos Marino levantó abruptamente para evitar que anularan un decreto de necesidad y urgencia de Macri, que eliminó un reembolso para puertos patagónicos.

Mañana iba a tratarse, pero todos los jefes de bloque coincidieron en que lo mejor era esperar una semana para discutir. En Diputados, el jefe del bloque FpV-PJ Héctor Recalde había convocado a una sesión para tratar el rechazo al DNU que giró fondos para soterramiento del ferrocarril Sarmiento.

La obra estuvo a cargo de una UTE integrada por la brasileña Odebrecht, manchada por haber admitido que pagó 35 millones de dólares de coimas en el país durante la gestión de Cristina Kirchner.

Sus diputados querían limpiarla recordando que otro socio de la obra fue Iecsa, que fue propiedad de Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri. Pero postergaron esa pretensión porque antes deben ir al teatro Argentino de La Plata a participar del recuento de votos de la elección bonaerense.

El escrutinio definitivo durará dos semanas y algunos fiscales-diputados no podrían asistir a la visita de Marcos Peña, pautada para el 23 de agosto. Si es que no se suspenda.