Florencio Randazzo sufre una revuelta en sus propias filas, donde algunos de los dirigentes que le respondían promovieron una cumbre el miércoles por la noche en Salto para comenzar a presionar al ex ministro para que baje su candidatura, convencidos de que les juega en contra tenerlo en la boleta.

El intendente de Hurlingham, Juanchi Zabaleta, es uno de los primeros que comenzó a correrse del randazzismo. En el kirchnerismo aseguran que el jefe comunal ya juega para ellos y -según contaron a LPO- fue el promotor de la visita que un grupo de referentes de Unidad Ciudadana hizo ayer a Salto, con el objetivo de arrimar al intendente Ricardo Alessandro.

“Randazzo nos ha firmado el certificado de defunción”, sentenció ayer Alessandro en declaraciones radiales previas a ese encuentro y habló de la “mala experiencia” de competir en el espacio del ex ministro, en una confirmación anticipada de que abandonará Cumplir.

“Alessandro va a terminar bajando la lista”, aseguró una fuente randazzista a LPO. Según supo este medio, de la cumbre en Salto que tuvo lugar entrada la tarde del miércoles, participaron -además de Zabaleta- la precandidata a concejal de Unidad Ciudadana en San Andrés de Giles, Marina Moretti; el intendente de Colon, Ricardo “Pito” Casi; y el funcionario local Aldo Saia.

Como contó este medio, los resultados del domingo dejaron a los intendentes randazzistas muy complicados en sus propios distritos y -ante la amenaza de que la gobernabilidad se complique en sus Concejos Deliberantes- exploran acuerdos por fuera del espacio Cumplir.

“Alessandro está viendo con quién cierra. Moretti lo quiere llevar a Unidad Ciudadana, mientras que Florencia Arietto lo llamó para convencerlo para que juegue con Sergio Massa. Va a terminar cerrando con el kirchnerismo”, vaticinó una fuente cercana a Randazzo.

Lo curioso es que un rato antes de que iniciara la cumbre en Salto, Randazzo se juntaba con sus dirigentes en sus oficinas, en una reunión a la que no fueron ni el intendente de Hurlingham ni su par de San Martín, Gabriel Katopodis, que tampoco estuvo en Salto pero también da indicios de estar alejándose del ex ministro.

“Obviamente escuchamos los comentarios de que Katopodis y Zabaleta se están abriendo, pero no tenemos una confirmación de ellos”, dijo a LPO una fuente que participó de la reunión de Randazzo. En off, describió que primero se hizo un “balance” del espacio tras las PASO, pero luego se abrió la discusión sobre el rol de esos intendentes.

“No se pueden ir, en caso de que se vayan, ¿con qué sello piensan participar en octubre? ¿Con boleta corta por fuera de cumplir?”, se preguntó esa fuente que insinuó que lo que buscan es que Randazzo se baje, algo que -aseguran desde el entorno del ex ministro- no sucederá.

Desde Cumplir intentan acallar las consecuencias negativas que podría traerles que se aparten Katopodis y Zabaleta. Ambos intendentes se excusan en que ya le avisaron a Randazzo que repartirán la boleta cortada. “Vas a sacar tres puntos en octubre. Si no hacemos algo, nos hundimos, no metemos ni un concejal y nos la van a cobrar”, dicen que advirtieron al ex ministor.

En el randazzismo dijeron que la reunión de ayer fue para “calentar motores” y planificar la campaña de cara a las elecciones de octubre. En el espacio del ex ministro de Cristina dan por hecho que no se bajará. Incluso su compañera de fórmula, Florencia Casamiquela, se apuró a tuitear ni bien se dieron a conocer los resultados de las PASO: “El domingo no ganamos, ni perdimos: nacimos”.

El randazzista Alejandro Dichiara fue uno de los que blanqueó el estado de ebullición del espacio, al afirmar durante una catarsis en Twitter que hay intendentes que tienen “huevos” para pedir que Randazzo se baje pero no se animaron a enfrentar a Cristina.

En diálogo con LPO, Dichiara aclaró: “Me refiero fundamentalmente a los intendentes que se juntaron con Florencio diciéndole que el peronismo necesita una renovación, salirse del cristinismo, pero se quedaron en unidad ciudadana para no perder su quintita, mientras Randazzo se inmoló por el peronismo”.

Si bien el randazzismo terminó de arder después de las PASO, el ocaso comenzó antes y muchos intendentes usaron la estrategia de promover el corte de boleta en sus distritos. El caso de Alessandro -que recién ahora blanquea su alejamiento- es emblemático: su lista local sacó 1.815 votos más que la de Randazzo en Salta, en un caso de corte de boleta. Allí, la lista de concejales sacó más que el doble de la de senadores: 17,14 por ciento contra 8,42 por ciento.

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