Los dirigentes de la CGT que respaldaron a Florencio Randazzo en las primarias empezaron a blanquear su apoyo a Cristina Kirchner de cara a octubre, en una jugada que tiene como trasfondo la idea de fortalecer a la oposición en el Congreso, temerosos de la reforma electoral que planea el Gobierno.

El fin de semana lo hizo el triunviro Héctor Daer, que era hasta hace poco uno de los más duros con el kirchnerismo, pero ahora afirmó que en octubre apoyará a la lista que más fuerza le pueda hacer a Cambiemos en la provincia de Buenos Aires. “No tengas dudas”, respondió ante la consulta de si se inclinará por el voto útil.

Este martes, el que anunció su viraje fue el titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, otro de los pesos pesados que apoyaba al ex ministro del Interior. “Los compañeros peronistas tienen libertad de acción para elegir a quién más le guste, en el caso nuestro quién nos representó fue Randazzo. Ahora si los compañeros ven que el voto útil está en otro lado, lo pueden hacer”, planteó el ex jefe de la CGT.

“Lo quiero mucho al Flaco Randazzo, pero quiero que (Jorge) Taiana sea senador, porque no sería un senador más…Yo quiero que sea Taiana”, planteó Caló, sin dejar dudas. “No es lo mismo para mí que Taiana sea senador que haya otro senador que no sea del Partido Justicialista”, añadió el metalúrgico.

El respaldo de Daer y Caló a la lista de Cristina implica nuevos golpes para Randazzo, pero sobre todo marca un giro importante de la cúpula de la CGT respecto a la ex presidenta, de quien no querían saber nada desde diciembre de 2015.

Pero en la central obrera ven que un triunfo del Gobierno en la elección clave de la provincia de Buenos Aires podría envalentonar a Mauricio Macri para avanzar con los proyectos más espinosos para la CGT, sobre todo con la reforma laboral aunque también con otros como la previsional, avances sobre las obras sociales o sobre las elecciones en sindicatos.

Es por eso que al mismo tiempo que firmaron la tregua con el Gobierno y descartaron la posibilidad de un paro general antes de las elecciones, en la CGT empezaron a apostar más decididamente a la candidatura de Cristina para tratar de fortalecer a la oposición en el Congreso después de diciembre.

Otro dato que surgió en las últimas horas es el posible acercamiento entre Hugo Moyano y Cristina Kirchner que estarían gestando en secreto algunos intermediarios. El que ya empezó a acercarse más concretamente es Pablo Moyano, que días atrás se mostró con dirigentes kirchneristas como Hugo Yasky, candidato a diputado nacional de Unidad Ciudadana, y Roberto Baradel (en un encuentro en el que también estuvo el triunviro Juan Carlos Schmid), al tiempo que se acerca al bancario Sergio Palazzo.

El secretario gremial de Camioneros no se expresó abiertamente a favor de Cristina, pero bastante elocuente: “Ojalá que sea el voto de los trabajadores y de la gente que se siente excluida de este modelo económico el que le ponga un freno a este Gobierno”.