La Comisión Bicameral de Defensoría del Pueblo de la Nación dio este miércoles un paso clave para cubrir el cargo de defensor del pueblo después de 8 años con la designación de una terna de candidatos, pero la posibilidad real de que el Congreso logre consenso para votarlo con dos tercios de los votos en cada cámara son muy pocas.

A propuesta de Cambiemos en acuerdo con el PJ y el Frente Renovador, la comisión elevó al Senado la terna de candidatos compuesta por Humberto Roggero, Jorge Sarghini y Alejandro Amor. El kirchnerismo votó en contra y propuso en minoría los nombres de Remo Carlotto, Liliana Negre de Alonso y María José Lubertino.

De esa lista de nombres los únicos que tienen chances son Roggero y Sarghini, aunque en las últimas horas se complicó mucho la posibilidad de un acuerdo. Como contó este medio, Miguel Pichetto negoció con Cambiemos la designación del ex diputado cordobés, que habría pasado el filtro en el bloque oficialista pero se empantanó por diferencias en el peronismo.

A la esperable oposición del kirchnerismo se sumaron las dudas de varios gobernadores del PJ que prefieren a alguien más joven para el cargo. El rechazo más fuerte lo habría hecho el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, que según las fuentes no quiere saber nada con que su coterráneo se quede con la Defensoría. Tampoco lo avalaría José Manuel de la Sota.

Así las cosas, el único apoyo fuerte que le queda a Roggero es el de Pichetto, que cree tener la llave para aprobarlo en el Senado junto con Cambiemos. Pero la cosa no sería tan sencilla en Diputados, donde los dos tercios estarían lejos de alcanzarse. “Hay quilombo, no sale más el defensor”, resumió una fuente.

Esta incertidumbre provocó que en Cambiemos empiecen a analizar la posibilidad de inclinarse por el massita Sarghini, aunque tampoco conseguiría los suficientes apoyos del peronismo para llegar a los dos tercios en ambas cámaras.

Reclamos de los K y el CELS

La reunión de la comisión bilateral donde se votó a la terna acordada entre Cambiemos y el PJ fue breve pero alcanzó para que el kirchnerismo y algunas organizaciones cuestionaran a las autoridades por no haber abierto el proceso a un debate público. Esto obligó a la macrista Marta Varela, presidenta de la comisión, a convocar a una reunión el próximo martes para que los postulados de la terna den a conocer sus propuestas.

Esto no conformó a los que los reclamaban la realización de audiencias públicas para escuchar a todos los candidatos, así como también la apertura de un proceso de impugnaciones. Los diputados Remo Carlotto y Victoria Donda y la senadora Sandra Giménez fueron los más enfáticos con las críticas.

Varela admitió que la falta de audiencias es un problema y argumentó que a fines de mes hay una reunión de un organismo de la ONU donde se podría bajar el status de calidad institucional en Argentina por la falta de defensor del pueblo. La senadora pidió además aprovechar que “hay un acuerdo ahora”. Luego, la diputado Silvia Lospennato rechazó las críticas de quienes aseguraban que no se cumplieron los pasos legales.

En la misma línea se expresó la massista Graciela Camaño, que aseguró que “no hubo tiempo” para audiencias y le restó importancia porque todos los candidatos “son conocidos” y “muy buenos”. “La Constitución parece que no ha querido que haya defensor”, dijo en relación a la necesidad de dos tercios para designarlo. “Podemos quedar en deuda con la transparencia, pero peor sería que quedemos sin defensor”, admitió.

Las críticas por la falta de un debate abierto a la sociedad civil fueron remarcadas por representantes del CELS, ACIJ y Directorio Legislativo. El enviado del CELS fue más allá y dijo que de haber existido un proceso de impugnaciones hubiesen cuestionado a Roggero: “El CELS tiene serias dudas respecto al candidato Roggero. Su participación en relación a los Juicios por la Verdad y el proceso de extradición que llevaba adelante el juez Garzón en España en el año 1998, dejan muchas dudas acerca de su compromiso con los derechos humanos”.