Mauricio Macri dio por cerrado el acuerdo con la CGT para avanzar con la reforma laboral, pese a que en los gremios rechazan esas versiones y en el propio Gobierno le bajan el tono.

“El único mensaje que recibí de mi jefe de Gabinete ayer por la noche fue que habíamos acordado más del 90 por ciento de las propuestas”, dijo Macri este miércoles en una entrevista con la agencia neoyorquina Bloomberg.

Bloomberg incluso arriesga que la reforma se enviará la semana próxima al Congreso y la misma representa una disminución del costo indemnizatorio de los trabajadores de un 40 por ciento. Esto fue relativizado por los propios negociadores del Gobierno, que estiman que el acuerdo total no se alcanzará la semana próxima.

Las fuentes consultadas explicaron que muchos puntos de los 140 que se presentaron a los gremios están acordados, pero que en otros -muy importantes- siguen teniendo diferencias y están muy lejos de acordar.

La diferencia de diagnóstico entre el presidente y sus propios funcionarios radica en que Macri tiene diálogo directo sólo con los “Gordos” de la CGT. A los popes de los gremios más importantes los seduce la idea del presidente de deshacerse de centenares de sindicatos, puesto que de esa manera se incrementarían los fondos que reciben sus obras sociales.

En cambio Jorge Triaca y el resto del Ministerio de Trabajo dialogan diariamente con el resto de los gremios -no sólo los históricos “gordos”-, con los que repasan la letra chica de la reforma en la que aún no se llegó a un acuerdo.