Los senadores peronistas están dispuestos a demorar el dictamen de las reforma laboral, al menos hasta que las autoridades de la CGT concurran a defenderla.

Eso no será posible mañana, cuando el senador de La Pampa Daniel Lovera, cercano a Carlos Verna, tenía previsto convocar a la comisión de Trabajo y Previsión social para escuchar a Jorge Triaca y a los sindicalistas.

Ninguno de los miembros del triunvirato confirmó su presencia: Héctor Daer y Juan Carlos Schmid viajaron al Vaticano y Carlos Acuña, cercano a Luis Barrionuevo, no atendió el teléfono.

Por si fuera poco, Pablo Moyano y el bancario Sergio Palazzo anunciaron ayer una marcha para oponerse a ambas leyes y repudiar a los legisladores que las acompañen.

“No creo que haya ningún tratamiento exprés, ni que se saque dictamen sin que todos los actores se expresen”, dijo Lovera, en diálogo con la prensa, para justificar una demora que no estaba prevista.

Hasta el viernes su idea era llamar rápido a la comisión para dictaminar esta semana, aprobar los proyectos el miércoles 29 (hay que esperar una semana para aprobarlos con mayoría simple) y evitar debatirlos con Cristina Kirchner en el recinto.

En Cambiemos confían en no tocar la hoja de ruta. “El plan sigue intacto: si logramos dos tercios sesionamos la semana que viene y sino la otra”, dijeron dos fuentes oficialistas del Senado. La ex presidenta recién ocupará una banca el 10 de diciembre.

En Tucumán, donde participó de un encuentro de mujeres junto a la ex senadora Beatriz Rojkés de Alperovich, anticipó su rechazo a ambas reformas y pidió que la esperen.

“No me vengan con Cristina sí o Cristina no. La pregunta es jubilados si o jubilados no”, desafió.

Cerca de Pichetto confiaban en al menos dictaminar el jueves, pero sin los sindicatos yendo al Senado será difícil. “Muchos no están de acuerdo o tienen dudas”, aseguraban.

Al rionegrino lo alteró la marcha anunciada por Palazzo y Moyano y exige no quedar enfrentado a un sector de la CGT. Hasta ahora sólo Daer anticipó su apoyo a la reforma final, cuya letra final recién se conoció en la madrugada del sábado, o sea, pocos leyeron bien.

Recién esta noche Lovera definirá si convoca igual a la Comisión y recibe a Triaca, a la espera de una fecha para escuchar a los sindicatos.

El massismo en contra

Los senadores peronistas también quedaron desorientados esta mañana cuando supieron que el Frente Renovador de Sergio Massa rechazará ambas reformas.

“Vamos a defender los intereses de los jubilados y los trabajadores. Esto es un ajuste y no virtuoso sino brutal”, denunció Graciela Camaño.
Mirta Tundis, experta en temas previsionales, cuestión la nueva fórmula de movilidad jubilatoria, porque “debe ser de acuerdo con la inflación y no de la recaudación”.

“El problema es del Gobierno, no de los jubilados”. Y agregó: “Si el sistema quiebra es porque no es sustentable. ¿Quién lleva a la quiebra al sistema? ¿El hecho de que no se genera empleo genuino o que los jubilados estén recibiendo aumento?”, se preguntó.

En Diputados las reformas se tratarán en diciembre, con el nuevo Congreso. Y si bien la veintena de massistas que perdurarán no serán claves para el quórum, sin ellos y con el kirchnerismo en contra el Gobierno deberá ajustar su alianza con los gobernadores de todas las fuerzas políticas. A eso se dedicaron la semana pasada.