Los gobernadores peronistas empezaron a negociar la creación de interbloques en el Congreso junto a sus pares de otras fuerzas políticas, con la intención de ser la llave del quórum para el Gobierno y aislar al kirchnerismo.

Así lo plantearon en la Casa de Córdoba el anfitrión Juan Schiaretti y sus pares Juan Manuel Urtubey (Salta), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Hugo Passalacqua (Misiones).

Este último no proviene del PJ sino del frente renovador para la concordia, un combo de radicales y peronistas que funcionó como aliado oficialista con el kirchnerismo en la Casa Rosada, pero el año pasado armó bancas propias.

La idea de Schiaretti y Urtubey es sumar a todas las fuerzas provinciales a un interbloque “federal”, capaz de garantizarle el quórum al Gobierno a cambio a cambio de medidas favorables a sus territorios.

“No hay mucho más que ofrecer. La pelea electoral está sujeta a Macri y el kirchnerismo y nosotros defendemos nuestras gestiones”, simplificaba esta tarde uno de los legisladores a cargo de sumar aliados.

Como anticipó LPO, la idea de interbloques provinciales ya fue sondeada por Miguel Pichetto para no perder la primera minoría del Senado, pero de inmediato chocó con la primera resistencia: Lucila Crexell, del Movimiento Popular Neuquino (MPN), le aclaró que no se sumaría a ninguna sigla peronista.

El dato llegó a los oídos de los mandatarios que esta tarde hablaban de armar un interbloque sin la palabra peronista, para no espantar. “Tiene que funcionar como interbloque”, repetían.

Por ahora los números no son los esperados y ya ni siquiera es preocupación robarle la segunda minoría de Diputados al kirchnerismo. Agustín Rossi y José Luis Gioja se turnan para contener a peronistas incómodos con La Cámpora.

Por ahora, lo que hoy es el bloque justicialista se engrosaría hasta 25 diputados (sumarían al menos a los chaqueños, entrerrianos y mendocinos electos por el PJ) y se asociarían a los 5 cordobeses que reportaron a Sergio Massa y los 4 misioneros.

Sueñan con sumar los seis santiagueños, los dos neuquinos y la mayor parte del massismo, que sin su jefe varios se radicalizaron y no apoyarán las reformas del Gobierno. Y así no les sirven a los gobernadores.

En el Senado las cuentas son más finas: Miguel Pichetto quiere echar a Cristina Kirchner pero puede quedar con 5 votos menos que cambiemos si pierde también los 9 senadores que defienden a la ex presidenta.

Se trata de Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), Ana Claudia Almirón (Corrientes), Marcelo Fuentes (Neuquén), Ana Ianni (Santa Cruz), Nancy González (Chubut), María Pilatti de Vergara (Chaco) y María de los Ángeles Sacnun (Santa Fe). Y los formoseños José Mayans y Teresa González, molestos con las relaciones carnales de Pichetto y el Gobierno.

Sin ellos para juntar una mayoría Pichetto sumó esta tarde cuatro aliados: Passalacqua le aportaría 2 (Maurice Closs y Magdalena “Magui” Solari), Schiaretti 1 (Carlos Caserio) y Juan Urtubey otro (María Fiore de Viñuales).

Para reclutar al resto ya prepara un documento con principios de “federalismo y república”, que giraría a otros senadores para proponerles participar del interbloque. Les llegaría esta semana para tomar definiciones lunes o martes, antes de la jura de los senadores electos.

Los gobernadores peronistas tienen mucho campo por recorrer. Gerardo Zamora, electo gobernador de Santiago del Estero, podría facilitar 3 senadores y 6 diputados.

Chubut cuenta con el senador Alfredo Luenzo y 2 diputados; San Luis con 2 senadores y 2 diputados. Todos serían invitados a sumarse al interbloque federal, en los próximos días.

Copyright La Politica Online SA 2017.