Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, dos de los tres secretarios generales de la CGT, reiteraron que no están de acuerdo con la reforma previsional del Gobierno que el jueves podría ser aprobada en el Senado.

“La CGT nunca fue convocada ni consultada”, aclaró Schmd, tras un encuentro de la mesa chica de la central realizado en la sede de UPCN. Mañana a las 14 se reunirán los 24 miembros del consejo directivo y debatirán por primera vez la reforma laboral, también enviada por el Gobierno al Senado.

Esta tarde asistieron el anfitrión Andrés Rodríguez, Rodolfo Daer (alimentación), Armando Cavalieri (comercio), Abel Frutos (panaderos), Francisco Gutiérrez (metalúrgicos), José Luis Lingeri (obras sanitarias) y Hugo Benítez (textiles), pero no estuvieron el tercer triunviro Carlos Acuña (estacioneros) y Gerardo Martínez, quien participa en un congreso de la construcción en el exterior.

Como relató LPO, la reforma laboral quedó congelada en el Senado porque Miguel Pichetto, jefe del bloque del PJ, reclamó una posición uniforme de la CGT, tras escuchar el rechazo del camionero Pablo Moyano y el bancario José Palazzo.

Pero el rionegrino no esperaba que le devolvieran con la misma moneda y cuestionaran la ley previsional, apoyada por los senadores peronistas tras retocar la fórmula de actualización.

El jueves pensaban enviarla a Diputados, pero ahora se encontraron con un problema impensado como la resistencia de la CGT, que Pichetto siempre reconoció como referente ineludible de su bloque.

“Lo que hace falta es una recuperación del poder adquisitivo de los jubilados antes de hablar de cualquier reforma”, exigió Schmid.

Daer coincidió: “El proyecto oficial afecta el cambio de fórmula y la manera de realizar el corte, abandonando una forma de hacerlo para utilizar otra. Además, la CGT ya planteó el tema de la reducción de las contribuciones patronales y expresó su oposición a que desaparezca”.

“Si el Tesoro quiere realizar una compensación ante otros impuestos, que lo haga. Pero el dinero debe ingresar al sistema previsional con imputación directa. Eso fue sacado de la iniciativa laboral e insertado en la tributaria. La CGT lo objeta e iniciará conversaciones con todos aquellos con quienes deba conversar”, aclaró el dirigente de Sanidad y aclaró que enfocarse sólo en la ley laboral es un error.

En esa sintonía, Schmid le aclaró a Pichetto que la CGT no puede evitar “expresiones gremiales” como las de Moyano o Palazzo, pero reiteró que logaron eliminar los cambios a la ley de contrato de trabajo que figuraban en el borrador inicial de la reforma laboral.

Según supo LPO, el triunvirato cerró la redacción final junto a Jorge Triaca y Mario Quintana, cuando consiguieron borrar artículos molestos, como el banco de horas, los límites a la indemnización o la nueva concepción de trabajo, que igualaba responsabilidad de empleados y empleadores.

También se dejó lado la apertura a la tercerización laboral. “Sólo quedará vigente para actividades secundarias, como seguridad o atención médica. Pero no para la principal”, confirmó a LPO Francisco Gutiérrez, de la UOM.

“Pichetto tiene que entender que algunos gremios pueden tener objeciones puntuales al proyecto y debe escucharlos. Deben recibir a Moyano, Palazzo y a la CTA. No hay tanta urgencia”, agregó el ex intendente. Mañana se lo dirán otra vez.