El gobernador de Tucumán, Juan Manzur, busca frenar a último momento el párrafo de la reforma fiscal que dispone un fuerte aumento del impuesto a las bebidas azucaradas, y que complica especialmente a la industria de cítricos.

El dirigente peronista estuvo este lunes en la Casa Rosada y se reunió con los ministros de Interior, Rogelio Frigerio, y de Hacienda, Nicolás Dujovne, a quienes les volvió a alertar sobre “el impacto negativa” para las economías regionales del norte del país.

“El 100% de la materia prima de las bebidas que utilizan edulcorante se importa, mientras que el de las bebidas que consumen azúcar impacta en 50 mil familias en forma directa, y más de 200 mil en forma indirecta; por eso el impuesto nos genera preocupación”, explicó Manzur.

“Queremos que la alícuota quede como está”, dijo el tucumano, que aseguró que el “genera cierta preocupación” en los gobiernos del norte del país. “Hablamos con el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, y esto impactaría directamente en la economía regional de todo el norte argentino”, indicó.

“Estamos en plena conversación, no tengo dudas de que con toda la documentación que vamos a aportar seguramente algún acuerdo vamos a alcanzar”, agregó Manzur, que es uno de los gobernadores a los que la Casa Rosada necesita para que sus diputados aprueben la reforma tributaria y también la previsional.

“Vamos a procurar tener una nueva reunión con los miembros de la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol (Cadibsa) y ejecutivos de las empresas asociadas, para atender los reclamos del sector por el impuesto interno que se le quiere aplicar”, finalizó.

Antes de la reunión en Casa Rosada, Manzur estuvo reunido con productores, propietarios de ingenios, representantes de gremios, miembros del Centro Azucarero Argentino y ejecutivos del ingenio Ledesma, todos sectores que reclaman la baja.

Como explicó este medio, la queja en el sector es porque la reforma plantea un 0% para las gaseosas sin azúcar añadido, pero no contempla que actualmente existe una rebaja para las que usan jugo de frutas natural, lo que impulsa la producción citrícola. Ahora -sostienen- el impuestazo del 17% no tendrá en cuenta el uso de componentes naturales, por lo que para las empresas convendrá no utilizarlos -y apelar en su lugar a derivados del maíz-, ya que de por sí era más barato no hacerlo y ahora ni siquiera tienen el alivio fiscal.

La insistencia de Manzur parece chocar con un convencimiento personal que tiene Macri sobre la necesidad de subir el impuesto a las azucaradas, el que lo llevó incluso a ratificar el aumento a pesar de la amenaza de Coca Cola de frenar una inversión de mil millones de dólares.