Mauricio Macri suspendió el retiro espiritual organizado para el jueves y viernes próximo en la localidad de Chapadmalal. Para evitar problemas con los familiares de tripulantes del desaparecido submarino ARA San Juan el gobierno postergó el viaje hasta febrero del año próximo.

“Problemas de agenda legislativa”, fue la explicación oficial para dar de baja un encuentro que ya había sido adelantado a fines de octubre pasado. Esa clase de reuniones son un método que utiliza el oficialismo desde que gobierna la Ciudad y, en teoría, sirven para afianzar los vínculos entre funcionarios.

Los 25 kilómetros que separan Chapadmalal de Mar del Plata fueron una cuestión decisiva para cancelar el evento. Muchos de los familiares viven en Mar del Plata, desde donde partió la nave, y las posibles manifestaciones hubiesen sido difíciles de digerir para el Gobierno.

A pesar de que estuvo previsto durante varios días que emitiera un mensaje sobre la desaparición del ARA San Juan, Macri solo se refirió al tema en una improvisada conferencia de prensa en Entre Ríos y pidió “bajar la ansiedad” y ser “respetuosos” de los familiares de los tripulantes.

Sin embargo varios de los parientes de los 44 submarinistas expresaron en público su disconformidad respecto a la información que recibieron de la Armada y por el silencio público del Gobierno.

“Señor Mauricio Macri, ¿usted está de vacaciones ? ¿Usted es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas? desde mi punto de vista tendría que estar en Puerto Belgrano verificando las operaciones de búsqueda del ARA San Juan”, apuntó hace dos días desde Twitter Silvina Krawczyk, familiar de la única mujer a bordo del submarino.

“La Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Fernando De Andreis, debió suspender los preparativos del viaje al complejo presidencial de Chapadmalal, que estaba previsto desde el jueves hasta el sábado con el objetivo de repasar el año de gestión y proyectar el 2018”, aseguraron desde la Agencia Télam.