La mayoría de los diputados del flamante interbloque referenciado en los gobernadores no quiere votar la reforma jubilatoria y Cambiemos los necesita para garantizar su sanción, en una sesión que estaba prevista para el miércoles 20 pero podrían adelantar para este jueves.

En Cambiemos hay confianza de llegar a la mayoría pero si Rogelio Frigerio no logra ablandar los mandatarios en estos días Mario Negri y Nicolás Massot, no les será tan sencillo.

Hasta ahora, sólo Juan Schiaretti (Córdoba) y Juan Manzur (Tucumán) bajaron la orden de apoyar la reforma a sus diputados y así lo hicieron saber en la reunión del interbloque, liderada por el salteño Pablo Kosiner.

Manzur negociaba en paralelo una baja de impuesto a las gaseosas, que consiguió sólo en parte, pero aun así envió a sus diputados a firmar la reforma previsional.

Pero en la reunión del interbloque aparecieron rebeldes, incluso de diputados cercanos a gobernadores como el entrerriano Juan José Bahillo y la chaqueña Elda Pértile, que le informaron a Gustavo Bordet y Domingo Peppo que no votarán la ley previsional.

Los sanjuaninos Walberto Allende, Graciela Caselles, María Florencia Peñaloza aclararon que su jefe Sergio Uñac no les impedía hacer lo propio.

El salteño Javier David tampoco acompañará y Juan Manuel Urtubey no le dijo nada. Sigue enojado porque los legisladores provinciales de Cambiemos no le votaron su reforma fiscal.

No es el único gobernador silencioso. El pampeano Carlos Verna, clave para aprobar la ley en el Senado, aún no llamó a sus tres diputados: Melina Delú, Sergio Ziliotto y Ariel Rauschenberger. “Si nadie de la Nación ajusta las tuercas, la ley no sale”, repetían varios en la reunión.

El problema del Gobierno es que los diputados del interbloque Federal sin gobernadores de patrones votarán en contra, como los bonaerenses Diego Bossio, Eduardo “Bali” Bucca y Alberto Roberti, el correntino Oscar Macías y el jujeño José Martiarena.

En Cambiemos confían en llegar a la mayoría y hasta hablan de sesionar el jueves, pero antes tienen que hacer cuentas finas: necesitan 23 aliados para tener mayoría simple, sin contar a los 4 de Martín Lousteau, que esta semana mostró que juega solo. Ayudaría absteniéndose.

Schiaretti les garantiza 4 votos al igual que su par de Misiones Hugo Passalacqua, que también envió a un diputado a firmar la reforma en Comisión. Manzur puede guiar a 3 y el santiagueño Gerardo Zamora cuenta con otros 6 en un bloque aparte, dispuestos a ayudar.

Bordet y Peppo tienen 1 y Urtubey, sin David, a sólo 2, que de todos modos aún debe convencer. Entre los monobloques sólo suman al salteño Alfredo Olmedo, por lo que las cuentas son más que justas. Necesitan más gobernadores.