Mauricio Macri le mandó un mensaje a los diputados del bloque Justicialista que, se rebelaron y no quieren votar la reforma jubilatoria, al mostrarse con el cordobés Juan Schiaretti y recordarles que los cambios tienen el aval de los gobernadores.

La excusa para la foto del presidente con el gobernador de Córdoba fue la visita a obras de saneamiento hídrico en la ciudad de San Francisco, donde Macri aprovechó para hacer una defensa explícita de las reformas, que ayer generaron un escándalo en la Cámara de Diputados.

“Estamos tratando de construir leyes que estamos por aprobar en el Congreso con el apoyo del gobernador y de muchos otros, que den previsibilidad”, remarcó Macri, que agregó que buscan mostrarle al mundo que tanto “el presidente como los gobernadores vamos a administrarnos con austeridad, con cuidado, buscando el equilibrio fiscal, buscando reducir los impuestos”.

Que la foto haya sido con Schiaretti no es casual ya que como contó LPO el cordobés es uno de los gobernadores peronistas (el otro fue Juan Manzur) que bajaron a sus diputados la orden de apoyar la reforma y le habría garantizado al oficialismo el voto de 4 legisladores de su espacio.

El problema para el Gobierno es que en el flamante interbloque de los gobernadores aparecieron rebeldes inesperados, como el entrerriano Juan José Bahillo y la chaqueña Elda Pértile, que responden a Gustavo Bordet y Domingo Peppo, respectivamente, y que avisaron que no votarán la ley previsional.

En tanto, hay dudas sobre los tres sanjuaninos, quienes en la reunión de ayer aclararon que su jefe Sergio Uñac no les impedía votar en contra. El salteño Javier David, que responde a Urtubey, tampoco acompañará la reforma.

Tampoco se sabe que harán los tres pampeanos que responden a Carlos Verna y ya es seguro que votarán en contra los diputados que no tienen jefe político: los bonaerenses Diego Bossio, Eduardo “Bali” Bucca y Alberto Roberti, el correntino Oscar Macías y el jujeño José Martiarena.