El gobernador Carlos Verna anunció que sus tres diputados votarán en contra de la reforma previsional en la sesión convocada para este jueves por Cambiemos, que de todos modos confía en alcanzar la mayoría con aliados de última hora, ausencias o abstenciones.

“La nueva fórmula no me conforma porque el aumento debe ir por encima de la inflación, por eso los diputados de La Pampa van a votar en contra”, señaló Verna, cuyos dos senadores (Daniel Lovera y Norma Durango), ayudaron a aprobar la ley hace dos semanas.

El bloque de diputados de los gobernadores se rebeló y la mayoría no quiere apoyar la reforma. Lo dejó claro en una tensa reunión de ayer, liderada por su jefe, el salteño Pablo Kosiner, abiertamente en contra de la reforma.

Verna tiene tres diputados (Melina Delú, Ariel Rauschenberger, Sergio Ziliotto), que mañana Cambiemos no podrá sumar a los 106 propios y así las cuentas se ajustan. Mario Negri y Nicolás Massot necesitan consolidar 23 aliados para asegurarse una mayoría propia.

Confía en los 6 leales al gobernador Gerardo Zamora (Santiago del Estero), los 4 de Hugo Passalacqua (Misiones), 3 de Juan Manzur (Tucumán) y el cordobés Juan Schiaretti dice aportar sus 4, aunque por estas horas varios prefieren dejar su silla vacía. Nadie sabe si irá Adriana Nazario, esposa de José Manuel de la Sota y aislada en un monobloque.

Domingo Peppo (Chaco) y Gustavo Bordet (Entre Ríos) sólo pueden sumarle a Cambiemos uno de sus dos votos posibles, mientras que Sergio Uñac (San Juan) y Juan Manuel Urtubey (Salta) no convencían a ninguno de sus tres representantes.

Sergio Casas (La Rioja) sigue molesto por el reclamo de la coparticipación perdida y lo haría valer con sus dos diputados.

Claro que esta tarde se dictamina la letra final del presupuesto 2018 y tal vez sea una oportunidad de ablandar gobernadores. Curiosamente, Cambiemos empezó a ceder en algunos temas en los primeros debates.

Por ejemplo, Diego Bossio, referente económico de la bancada de los gobernadores, exigió un envío automático de los aportes para compensar el déficit de las cajas previsionales, viejo reclamo de 13 gobernadores, entre ellos Schiaretti y Verna.

La confianza de Cambiemos se basa en aliados de última hora y posibles ausencias y abstenciones. Al bajar la cantidad de presencias, cae también el número de diputados necesarios para alcanzar una mayoría simple.

Entre los colaboradores silenciosos, Cambiemos mira al salteño Alfredo Olmedo, la neuquina Alma Sapag o la chubutense Rosa Muñoz, estos dos últimos cercanos a sus gobernadores.

Podrían ayudar y mucho dando quórum y luego yéndose a dormir. Es lo que esperan de Martín Lousteau, quien firmó un dictamen en minoría y en el peor de los casos se abstendría, acompañado de Carla Carrizo y Teresita Villavicencio. NO así del mendocino José Luis Ramón, del Partido Intransigente y flamante aliado del diputado porteño. Votará en contra.