La marcha que encabezó Hugo Moyano sobre la 9 de Julio se compuso principalmente de afiliados a Camioneros, aunque contó con el aporte de otros gremios, los movimientos sociales, La Cámpora, intendentes del peronismo y la izquierda.

Los organizadores anunciaron desde el escenario que en el momento en el que iba a hablar Moyano, a las 15, había 400 mil personas en la marcha.

Las columnas de Camioneros se concentraron cerca de las 11 y empezaron a marchar 15 minutos antes de las 13 por Lima y Moreno. Los afiliados del sindicato de los Moyano se desperdigaron por toda la avenida con murgas y trompetas que tocaron desde la marcha peronista hasta Duele el corazón de Enrique Iglesias.

Frente al escenario, del lado de la calle Bernardo de Irigoyen, se alojó una columna grande del gremio de La Bancaria de Sergio Palazzo, uno de los oradores del acto. Una de las facciones de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ingresó por Moreno, del lado de Lima; otra entró por Belgrano.

La Cámpora se ubicó lejos del escenario, sobre la intersección de Lima y Chile. Como explicó LPO, Máximo Kirchner encabezó esa columna, acompañado de guardaespaldas.

A metros de La Cámpora se ubicó la izquierda con sus varias vertientes como el Partido Obrero, el PTS y el MAS. Los movimientos sociales que integran el triunvirato piquetero (Ctep, Barrios de Pie y la CCC) se ubicaron del lado de Bernardo de Irigoyen, desde Venezuela hasta Chile.

Más lejos del escenario había columnas del sindicato de Comercio, Suteba de Roberto Baradel, otra de Ladrilleros, de Judiciales, del gremio de los trabajadores de AFIP y de Apops, el gremio de los trabajadores de Anses.

También marcharon algunos intendentes del peronismo, como explicó este medio, encabezados por el titular del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez y Fernando Gray. Verónica Magario y Fernando Espinoza concentraron con Mario Secco (Ensenada), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Ariel Sujarchuk (Escobar), Leo Nardini (Malvinas) y otros dirigentes en 9 de Julio e Independencia

Sobre la calle México, muy lejos del escenario, marcharon el Movimiento Alfonsinista y Los Irrompibles de Leonardo Santoro, el ex yerno de Leopoldo Moreau.

Cada organización llevó sus propios encargados de la seguridad, que hicieron de barreras para separar a cada organización, acaso en la busca de evitar infiltrados. En las últimas movilizaciones masivas, la oposición denunció que el Gobierno enviaba infiltrados para producir desmanes y empañar los actos. Esta vez, Camioneros aportó unos dos mil encargados de seguridad y prácticamente no se divisaron policías, a diferencia de las movilizaciones caóticas de diciembre.

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