Aunque todavía falta por lo menos un año para entrar en clima electoral, en las provincias ya empiezan a tomar temperatura las internas. En el peronismo, los escenarios de mayor tensión se dan en los distritos donde los gobernadores no tienen reelección y donde ya empieza la puja por quedarse con la candidatura principal para 2019.

LPO ya dio cuenta del caso de Salta, donde el gobernador Juan Manuel Urtubey parece haberse inclinado por apoyar al diputado Pablo Kosiner, en detrimento de su par Javier David, quien ya admitió sus deseos de gobernar la provincia. Éste último parece haber caído en desgracia por su decisión de haber votado en contra de la reforma previsional, a contramano del deseo de su jefe político.

Tras esa polémica, Urtubey corrió a David de una reunión de gabinete en la que sí estuvo Kosiner, jefe del bloque peronista en Diputados. Tras ese desplante, David respondió con una foto incómoda para el gobernador: se mostró con el legislador kirchnerista Sergio “Oso” Leavy, la sorpresa de las últimas elecciones y uno de los factores que explicaron la derrota de Urtubey. La foto alimentó versiones de una fórmula en 2019.

Otro nombre potente de la interna peronista es el del vicegobernador Miguel Isa, ex intendente de la capital provincial. Otro que se lanzó fue el ex jefe de Gabinete Carlos Parodi, quien se fue el año pasado del gobierno anunciando que empezaba su carrera por la gobernación. Tampoco se descarta al senador Rodolfo Urtubey.

Acaso la interna más álgida se da en La Rioja, donde Sergio Casas no podrá ir por otro mandato (aunque el actual es el primero como gobernador, suma otro como vice). La posibilidad de buscar algún artilugio para eludir la prohibición constitucional ya parece descartada, en un contexto complejo para el peronismo que el año pasado perdió las elecciones contra Cambiemos.

Sin Casas en carrera, el nombre de más peso es el de Luis Beder Herrera, el jefe del peronismo a nivel provincial. Pero el ex mandatario no estaría dispuesto a intentar volver a la gobernación, alertado sobre todo de que los números no lo favorecen. En la grilla de largada aparecen los diputados provinciales Teresita Madera y Ricardo Quintela (vice del PJ), y el ministro de Hacienda Ricardo Guerra, quien ya fue candidato el año pasado y tendría el apoyo de Beder. La idea, en principio, sería que haya una interna.

Un nombre que también será clave para el peronismo riojano es el de Alberto Paredes Urquiza, el intendente de la capital provincial que el año pasado apoyó a Cambiemos. Casas tiene la idea de repatriarlo y semanas atrás lo recibió en su despacho. En tanto, en el macrismo hablan de aceptarlo en una posible interna, aunque todos saben que el candidato puesto es el radical Julio Martínez.

En Misiones, Hugo Passalacqua está en la misma situación de Casas: no puede ir por la reelección porque ya fue computa dos mandatos, uno como gobernador y otro como vice. Sólo podría hacerlo mediante una enmienda constitucional, aunque según supo LPO no parece ser la idea.

La disputa misionera parece volver a ser entre los ex gobernadores Carlos Rovira y Maurice Closs. El primero es el jefe político real del Frente Renovador de la Concordia y su idea sería llevar como candidato al actual vice Oscar Herrera Ahuad. El objetivo de Rovira con esta jugada es doble: bloquear el regreso de Closs (el único que amenaza su hegemonía en el oficialismo) y que el próximo gobernador también sufra el síndrome del “pato rengo”, ya que Herrera Ahuad tampoco tendría reelección.

Rovira ya intentó el año pasado bloquear la candidatura de Closs a senador, pero el ex mandatario tenía los niveles de adhesión más altos del oficialismo y se terminó imponiendo. El escenario parece ser similar. Fuentes consultadas por LPO dijeron que sería difícil instalar una candidatura de Herrera Ahuad. En tanto, ya se especula con que Passalacqua buscaría un lugar en la Legislatura provincial, hasta ahora manejada por Rovira.

En el resto de las provincias gobernadas por el peronismo se descuenta que los actuales mandatarios irán por la reelección (aunque eso no implica que no haya internas complejas, sobre todo los que tienen antecesores de peso como Sergio Uñac, Juan Manzur y Domingo Peppo). Las únicas dudas persisten en San Luis, Catamarca y La Pampa.

En San Luis, Adolfo Rodríguez Saá podría reemplazar a su hermano, aunque eso no implicaría ningún conflicto. En Catamarca, Lucía Corpacci está habilitada a buscar un tercer mandato aunque tiempo había prometido reformar la Constitución para impedirlo. En la oposición tratan de sacar provecho de ese antecedente, mientras que en el peronismo el intendente de la capital, Raúl Jalil, ya expresó sus intenciones de ser candidato. Finalmente, en La Pampa Carlos Verna todavía no confirmó si buscará otro mandato, aunque todo indica que lo hará.

La única coincidencia que se da en estas y otras provincias peronistas es que los gobernadores tienen decidido desdoblar las elecciones respectos de las nacionales. En algunos casos es algo habitual, mientras que otras lo harán para evitar ser víctimas de otra “ola amarilla”.