La ausencia de Elisa Carrió hizo crecer la tensión en el bloque de la Coalición Cívica, mientras las diputadas nacionales Paula Oliveto y Marcela Campagnoli arrancaron un intenso trabajo para figurar y no quedar rezagadas en la interna.

En contra de la legalización del aborto, Campagnoli sorprendió con una polémica propuesta en la que pide que la mujer que desee interrumpir su embarazo lo continúe hasta el quinto mes para sacar el feto, ponerlo a incubar y hacer una “adopción prenatal”.

“Contengamos a esa madre hasta la semana en la que le podamos sacar ese niño de su vientre para que pueda tener vida”, pidió la hermana del fiscal.

El conflicto arrancó cuando Sánchez se fue a Jefatura y quedó López como el hombre de Carrió en Diputados
Como supo LPO, las declaraciones de Campagnoli se dan en un contexto en el que ella y OIiveto -flamantes incorporaciones del bloque- buscan salir en los medios y no quedar perdidas ante otras figuras de la coalición cívica.

El desordenado sistema de conducción de Lilita empeoró con sus reiteradas ausencias. En rigor, el conflicto arrancó cuando Fernando Sánchez se fue a la jefatura de Gabinete y quedó Juan Manuel López como el hombre de Carrió en Diputados.

Tanto Oliveto como Campagnoli quedaron en un segundo plano. Ninguna tiene -hasta ahora- la presidencia de una comisión, en una negociación política en la que sí se vieron beneficiados la chaqueña Alicia Terada que recibió la de Peticiones y Toty Flores que preside la de Derechos Humanos.

A este panorama se le suman las exigencias de Fernando Iglesias, un histórico lilito que regresó como PRO y juega a ganar protagonismo. Quería la comisión de Comunicación, pero Emilio Monzó prefiere dejársela al peronismo dialoguista.

El caso de Olivetto y Campagnoli recuerda a otras internas que le estallaron a Lilita en el pasado. La diputada tuvo una mala experiencia con Graciela Ocaña y Margarita Stolbizer, que terminaron alejándose de su espacio.