El recuerdo de los 42 años del golpe militar que se cumplirán este sábado ensancharon la grieta en la Cámara de Diputados, donde el kirchnerismo, con carteles en las bancas, comparó a sus ex funcionarios y militantes detenidos con los presos políticos de la dictadura.

“A 42 años del golpe y a 34 de la recuperación de la democracia, no hay que confundirse. Tengo una gran diferencia con aquellos que ponen carteles con los nombres de los que tienen que defenderse en la Justicia, eso no tiene nada que ver con lo que hizo la dictadura militar”, señaló Mario Negri cuando le tocó hablar sobre los años oscuros de Argentina.

Las estampas del kirchnerismo, mostraban a figuras disímiles como los ex funcionarios Julio De Vido y Carlos Zannini; y Milagro Sala y Luis D’Elía.

Fue la mecha que encendió a Agustín Rossi. “Los compañeros están detenidos injustamente. Ninguno de nosotros se ha apartado del derecho”, se defendió. Y citó entre los presos políticos a Fernando Esteche, líder de quebracho.

Silvia Lospennato, una lengua filosa del macrismo que sólo habla en el recinto, negó que Negri haya insultado a alguien. “Y respetémonos mutuamente para venir a debatir como lo que establecimos en Labor Parlamentaria”, pidió.

Enfureció a Leopoldo Moreau, el orador estrella desde diciembre. “Es una falta de respeto a un luchador social como Carlos Zannini”. Recordó que le tomó declaración Enrique Rodríguez Varela, hijo del jurista Alberto Rodríguez Varela, el juez que detuvo al ex secretario durante la dictadura.

“Mal que les pese van a cargar en su conciencia que en la Argentina de la democracia haya presos políticos”, cerró el radical, ante el bullicio de Cambiemos. La discusión quedó ahí.