El gobernador Lifschitz avanzó varios casilleros en la carrera por la reforma constitucional que habilitaría la discusión por la reelección cuando dieciocho intendentes peronistas nucleados en el Foro le expresaron su conformidad para emprender la tarea.

De esta manera, la estrategia del socialista acreditó un apoyo político no menor, con fuerte incidencia territorial y sobre todo con estrechos vínculos con los senadores quienes tendrán la última palabra en el debate parlamentario donde la propuesta deberá cosechar una mayoría especial.

Durante el asado que Lifschitz organizó especialmente para los alcaldes, se habló de gestión, obras públicas e inversiones en un ambiente relajado que el gobernador coronó con un pormenorizado análisis de la reforma quien le pidió a los intendentes que diesen sus puntos de vista.

Para su tranquilidad, los agasajados subrayaron la importancia de la reforma y consideraron que el 2018 es un año oportuno para llevarla adelante. Además, le abrieron la puerta de par en par para la reelección: “todos coincidimos en que el gobernador, como sucede con el resto de los cargos electivos, tiene que tener la posibilidad de renovar su mandato y que luego el voto popular lo decida” afirmó a LPO el intendente de Pérez, Darío Corsalini.

Es que los intendentes y jefes comunales tienen sus propios intereses en la reforma como la urgencia para modificar la duración mandato de mandato de los presidentes comunales que con la normativa vigente es de dos años y se pretende extenderlo a cuatro como también definir la autonomía de las principales ciudades.

Por su parte, consultado por La Política Online, el intendente de Gálvez, Mario Fissore, reconoció que Santa Fe junto a Mendoza son las dos únicas provincias que no adecuaron sus constituciones a la reforma del 94.

Al igual que su par de Pérez, Fissore avaló la iniciativa oficial y reveló que el propio Lifschitz aclaró frente a los presentes que “si la reelección es un obstáculo, estoy dispuesto a autoexcluirme” aunque el mismo intendente admitió que el gobernador, si lo define la Convención Constituyente, podría competir en el 2019 para renovar un período más.

A la vez, hubo consenso para limitar todos los cargos electivos a una sola reelección, desde el gobernador a los concejales, unificando el criterio en todas las categorías electivas.

A quien no le cayó nada bien el aval que dieron los intendentes peronistas de las principales localidades de la provincia fue al senador Omar Perotti quien considera que si el peronismo logra unirse con vocación de poder, tiene una oportunidad única para recuperar el gobierno provincial en las próximas elecciones.

Sin embargo, en el PJ reconocieron a este portal que las heridas que se abrieron en el 2015 cuando acusaron al rafaelino de no comprometerse con la campaña siguen lastimando: “salvo el perottismo, que tiene una posición egoísta y falta de construcción, la gran mayoría estamos de acuerdo con la reelección” reconoció una importante fuente justicialista.

“Los intendentes tienen la responsabilidad de gestionar sus territorios, mandarlos a la línea de fuego para avalar un proyecto que aún no tiene características de ser colectivo, es egoísta” explicó la misma fuente.