Luego de la presentación del Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) por parte de Carrefour, se llevó a cabo este lunes en el Ministerio de Trabajo la primera audiencia con representantes de la empresa y de los trabajadores para resolver la crisis de la cadena de supermercados que tiene a más de 2.700 trabajadores al borde del despido.

De acuerdo al Sindicato de Empleados de Comercio, no sólo “2.700 trabajadores de la cadena francesa pueden perder su empleo” sino además “se aplicaría un ajuste salarial del 20% y se cerrarían 11 sucursales” había adelantado el subsecretario de Asuntos Internacionales del gremio, Mario Amado, cuando la supermercadista presentó el PPC el pasado viernes.

Según aseguraron desde la Cartera que conduce Jorge Triaca, en esta primera audiencia: “los representantes del sindicato de Comercio y del Ministerio de Trabajo se interiorizaron sobre la situación de la empresa. Los presentes coincidieron en que se trató de una reunión muy productiva durante la cual de manera tripartita se mostraron predispuestos a trabajar en conjunto para preservar las fuentes de empleo y la sustentabilidad de la empresa”.

Participaron por parte de la cartera laboral el secretario de Trabajo, Horacio Pitrau, el director Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, Adolfo Saglio Zamudio y Karina Palacios, directora Nacional de Asociaciones Sindicales; los Dres. Alberto Tomassone y Jorge Barbieri del sindicato de Comercio; mientras que la empresa estuvo representada por Leonardo Scarone, Director de Asuntos Corporativos y Recursos Humanos, y Diego Gonzalez, director de Relaciones Laborales.

Fuentes de la empresa coincidieron que se trató de una reunión “muy buena” en la que primó “la buena predisposición” de todas las partes y aseguraron a LPO que hubo un principio de acuerdo para “cuidar las fuentes de trabaja y la sustentabilidad de la empresa”. Esos dos serán los lineamientos para avanzar con el PPC a partir de la próxima reunión que será este miércoles.

Carrefour llegó a esta delicada situación por la combinación de un proceso de expansión -que se llevó a cabo con la adquisición de la cadena Eki anteriormente propiedad del vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui- que coincidió con caídas de las ventas minoristas. Así, mientras en la empresa explican que la cadena de supermercados llegó a esta instancia producto de tres años consecutivos de pérdidas, el presidente Macri apuntó a la competencia desleal de las cadenas de supermercados chinos en declaraciones a la prensa europea.

En consecuencia, los comerciantes asiáticos salieron a desmentirlo. Yolanda Durán, de la Cámara Casrech, aseguró que: “Estamos pagando los impuestos, todo el mundo tiene los controladores fiscales. Estamos más fiscalizados que nunca. Hay una fuerte presión fiscal sobre el sector” y recordó que “No hay ventas para todos” ya que sus representados también vieron una reducción del 12% en sus transacciones.