Mauricio Macri confirmó días atrás, durante el acto por el relanzamiento del Plan Belgrano, que el Gobierno avanza para terminar el segundo acueducto del interior. Se trata de una megaobra se reactivó hace poco más de dos meses, tras las quejas porque estaba demorada.

En rigor, desde la firma del acta-acuerdo para el reinicio de los trabajos a mediados de 2017 entre la Provincia, la Nación y las contratistas, el acueducto -que abastecerá con agua potable a más de medio millón de chaqueños- había avanzado hasta enero de este año menos del 2%.

Según contaron a LPO, estas demoras se dieron por unos 70 millones de pesos que adeudaban la Nación y el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa), lo que imposibilitaba avanzar con el proyecto.

Fuentes de la Rosada explicaron a este medio que un mes atrás hubo una reunión con las autoridades de la Provincia, los representantes de la Rosada y el Enohsa, en la que se “encausó” la iniciativa, se desembolsaron los fondos y se reactivó la obra.

“Ya hay más de 100 obreros trabajando en la obra”, aseguraron y dijeron que está en ejecución y esperan finalizarla para el segundo o tercer trimestre de 2019.

También explicaron que la Nación debió transferir a las contratistas Rovella Carranza, Supercemento y CPC Ingeniería e Infraestructura (agrupadas en una Unión Transitoria de Empresas), otros 60 millones de pesos que son parte de la deuda en dólares (tomada por el Chaco con el BNDES) reconvertida a pesos. Como contraste, el gobierno de la provincia ya hizo efectivos los pagos adeudados.