Minutos antes de la votación de la ley de tarifas, diputados radicales y macristas advirtieron que no estaba Elisa Carrió ni sus nueve pares de la Coalición Cívica. “¿Por qué no vienen?”, estallaron varios en el grupo de whatsapp que comparten. “Decidimos no ir para no legitimar la sesión”, escribió Juan Manuel López, que no estaba.

Sólo ocupó su banca Javier Campos, un lilito que conoce a Mauricio Macri, pero no se identificó y en la versión taquigráfica lo ubicó entre los ausentes. Carrió repitió los argumentos de López en un diálogo tempranero con Marcos Peña y lo informó a los medios a través de sus voceros.

Los diputados radicales y del PRO vieron las bancas vacías de la Coalición Cívica y pidieron explicaciones en los grupos de whatsapp. “Lo hacemos para deslegitimar la sesión”, dijo uno de los ausentes. No conformó a nadie.
A sus compañeros no les alcanza. “La decisión era quedarse en la sesión y votar en contra. A todos nos hubiera gustado irnos. No pueden decidir todos por separado, es una locura”, confesó uno de ellos a LPO, todavía indignado. Bajar a sesionar no estaba en los planes hasta el martes, pero fue tan incómodo como necesario.

El oficialismo había llamado a una sesión especial a las 10.30 con su temario de urgencia (mercado de capitales y ley de defensa de la competencia) y la oposición a otra a las 12 para tratar los límites a los tarifazos. Los llamados de la Casa Rosada no alcanzaron para frustrarla.

Así las cosas, Emilio Monzó tuvo una fructífera reunión de labor parlamentaria, atípica para las épocas de grieta, donde acordó que el peronismo dialoguista diera quórum para su sesión, a cambio de quedarse a debatir y a votar. Cumplieron todos, menos la Coalición Cívica.

Carrió fue la primera en criticar los tarifazos y recién después se sumaron los gobernadores y los legisladores peronistas, que avanzaron un proyecto de ley que ahora debatirá el Senado. “Si no la controlan, no nos pidan a nosotros esconder el tema”, se sinceró Miguel Pichetto ante Marcos Peña.

Este jueves, por TN, la chaqueña ratificó sus diferencias con el presidente. “Tiene que darse cuenta que la clase media no da más. Se lo dije hace dos meses, pero no entendió”.

La ausencia de los lilitos en el recinto fue un golpe más a una jornada que mostró caras largas en Cambiemos como casi nunca en estos años, a excepción de las violentas jornadas de la reforma previsional.

A muchos le sorprendió el despliegue peronista en el Congreso: hubo intendentes en el salón de Pasos perdidos y afuera concentraron sindicalistas cercanos a Pablo Moyano y militantes de La Cámpora, con muchas banderas.

Otro personaje que se dio una vuelta fue Alberto Fernández y Daniel Scioli, dispuesto a pelear por otra candidatura presidencial, prefirió hablar con la prensa y rodeado de los alcaldes.

Carrió estuvo en la sesión express de la mañana, se durmió en su banca de a ratos y luego nunca apareció. Se lo van a reprochar en las próximas reuniones de interbloque. Si es que aparece.