El pedido de Marcos Peña a la oposición para que acepte un “gran acuerdo nacional” generó una actitud de mucha cautela y cierta desconfianza en los gobernadores del PJ, hacia quienes estaba dirigido el mensaje.

La convocatoria de la Rosada fue tomada con prudencia por parte de los gobernadores, que -pese a las diferencias que los hicieron suspender la cumbre que iban a llevar a cabo este martes- miran con igual suspicacia el contexto en el que se da el anuncio y quieren definiciones concretas.

“Queremos ver de qué se trata este acuerdo nacional”, dijeron desde el entorno de un gobernador a LPO y aclararon que quieren que el Gobierno ponga las “cartas sobre la mesa” para evitar anuncios rimbombantes que en lo concreto no terminen en nada.

Cerca de otro gobernador del PJ fueron enfáticos: “Algo tienen que darnos”, una frase con la que manifestaron su decepción y hartazgo con el Gobierno y un pedido de respuestas concretas sobre cómo se verán beneficiadas sus provincias.

Como contó LPO, Peña propuso este acuerdo en un contexto de agotamiento por la crisis cambiaria y luego de más de dos años de rechazar un pacto de políticas de Estado con la oposición, que venía reclamando desde hace tiempo sentarse en una mesa de diálogo.

Incluso, hace poco más de un mes, el gobernador Sergio Uñac propuso en la apertura de sesiones ordinarias de San Juan la necesidad de que el Gobierno convocara a los gobernadores y se forjara, precisamente, un “gran acuerdo nacional”. En un contexto diferente y antes de que estallara la crisis cambiaria, su propuesta no generó interés en la Rosada.

“Nosotros siempre dialogamos. Veamos para que es”, fue la respuesta del salteño Pablo Kosiner en diálogo con LPO, en línea con la reacción de los gobernadores de mantenerse cautos hasta oír de qué se trata el “gran acuerdo” al que convocó Peña.