Mientras el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, buscaba el apoyo de Luis Barrionuevo para el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la cúpula de Smata marcaba ese mismo día su distancia con el gobierno de Mauricio Macri y respaldaba al desplazado titular del PJ, José Luis Gioja.

El apoyo que Ricardo Pignanelli y Mario Roberto “Paco” Manrique le dieron a Gioja fue una muestra de rechazo a la jugada de la jueza María Servini de Cubría, que intervino al partido y puso a Barrionuevo en la conducción.

Ambos encuentros -de los que supo en exclusiva LPO- se dieron en paralelo y en un contexto donde la Rosada busca garantizar la calma sindical. Por eso, la cumbre de la cúpula de Smata con Gioja seguro no caerá bien en el Gobierno, ya que Pignanelli es uno de los sindicalistas “favorito” del Presidente, a raíz del crecimiento de la industria automotriz en los últimos años.

El encuentro de Pignanelli y Manrique con Gioja fue el martes por la mañana y habría sido operado por Julián Domínguez, que se acercó a Pignanelli en los últimos tiempos.

Fuentes cercanas al ex gobernador de San Juan confiaron a LPO que el eje de la conversación fue la intervención partidaria por parte de la justicia y la decisión de poner al frente a Barrionuevo. Según confiaron a este medio, los dirigentes de Smata manifestaron que el gremio ratificó el apoyo a Gioja al frente de la conducción del PJ.

Si bien no fue confirmada, esa posición será la que llevarán los congresales que responden al gremio al Congreso Nacional del 8 de junio en el microestadio de Ferro, donde se espera un intenso debate sobre el tema.

Como contó este medio, Barrionuevo recibió el martes a Triaca en el sindicato de Gastronómicos, adonde el ministro fue a tratar de recomponer un lazo que comenzó muy aceitado con la llegada de Mauricio Macri al Gobierno y se fue deteriorando.

En la reunión el ministro trató de garantizar un escenario tranquilo en medio de la negociación con el FMI y ante la amenaza de una escalada sindical contra el acuerdo. Pero también habría tratado de buscar una línea de acercamiento con Hugo Moyano.

El dato político fue que el Gobierno necesita acordar con Moyano y Barrionuevo para mantener la calma sindical, lo que significa que no alcanza con la paz que le garantizan “Los Gordos” -que todavía no pudieron hacerse de control formal de la CGT- y ahora se le suma la distancia de la cúpula de Smata.