Marcos Peña salió a aclarar este lunes que el rol de Nicolás Dujovne como primus inter pares del equipo económico no debe ser interpretado en términos de “pérdidas o derrotas” del esquema en el que venía manejándose el Gobierno.

La declaración del jefe de Gabinete es sugestiva porque blanquea lo que se supone es el impacto más nítido que dejó la crisis de la corrida del dólar: la derrota del gradualismo y el declive del esquema de fragmentación de la conducción económica para concentrar las decisiones en el trípode de la Jefatura de Gabinete.

Macri decidió asignarle a Dujovne la coordinación de nueve ministerios: Finanzas, Transporte, Trabajo, Interior, Producción, Agroindustria, Energía, Turismo y Modernización. No será el jefe formal porque cada ministro conserva la firma final sobre los temas de su cartera, pero Dujovne tendrá la última palabra y el diseño de la macroeconomía. No es poco.

El jefe de gabinete aseguró que a ese cambio no lo plantean como “pérdidas o derrotas; planteamos justamente un trabajo en equipo que va a seguir reforzándose”.

Marcos circunscribió la decisión de Macri a la negociación que encabeza Dujovne con el FMI y negó que ahora el titular de Hacienda sea un “superministro”. Como explicó LPO, Dujovne es el único del equipo económico que habla francés fluido y la buena relación personal que entabló con la francesa Christine Lagarde, se combina con una obviedad: Su designación como interlocutor privilegiado del FMI indica que el grueso de lo que se negocia pasará por el ajuste del abultado déficit fiscal.

Las declaraciones de Peña, realizadas ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham), se dan justo el mismo día en que los principales diarios lo ubicaron entre el lote de funcionarios que salieron lastimados por la crisis, habida cuenta de que es él fue el principal sostén e ideólogo del gradualismo y la fragmentación del área económica.

Sin embargo, este lunes volvió a defender ese rumbo. Al ser consultado sobre el trabajo en procura de la baja de la inflación, Peña sostuvo que “la esperanza” en lograr ese objetivo “se basa en todo un trabajo que el Gobierno viene haciendo, primero, de decidir bajar la inflación y, luego, de hacerlo en forma gradual, sabiendo que no se puede hacer de un día para el otro porque tenía un costo social y económico muy grande para el país”.

Se suma a este momento especial, el fuerte golpe que recibió uno de sus dos principales colaboradores, el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, denunciado en el regreso de Jorge Lanata a la televisión.

Mientras corren rumores sobre cual es la real posición de Marcos Peña frente a esa situación -hay versiones de fastidio del Jefe de Gabinete con su subordinado por sus “aspiraciones políticas”-, lo cierto es que este lunes Peña aseguró que tanto el dueño de Farmacity como Gustavo Lopetegui “siguen siendo los vicejefes de Gabinete que están a cargo de la coordinación del Gobierno”