Elisa Carrió está convencida que el presidente Mauricio Macri logrará liderar el país durante la crisis que enfrenta su Gobierno desde la devaluación del peso, las dudas que generan volver a solicitar un préstamo al FMI, un contexto de alta inflación, baja de salarios, y aumento de tarifas de servicios públicos.

“Vos tenés que estar tranquilo para gobernar y decidir bien en momentos difíciles como éstos, que todos los gobiernos pasan”, le aconsejó la diputada nacional de Cambiemos y una de la fundadoras de esta coalición de Gobierno.

Fue durante un almuerzo que ambos compartieron con la primera dama, Juliana Awada, y la hija de ambos, la pequeña Antonia. Carrió fue más allá: “Me pongo a tu disposición para defender a la República”. Y agregó: “Y podés contar conmigo para jugar en las elecciones del 2019 en el puesto que sea”. El almuerzo era distendido, familiar, y ya a esa altura se prestaba a chistes: “Incluso, si querés, me ponés de barrendera”.

Awada, entonces, que influye sobre el Presidente, mucho y bien según sus amigos, planteó un posible cargo para Carrió en los comicios del 2019: “Podés ir como candidata a vicepresidente, Lilita”. Carrió le respondió con una broma que hizo reír a todos: “Ah, no, nena. ¿Yo de vicepresidenta? Lo volteo a Mauricio”.

La opción, por supuesto, aunque nada en política es seguro, está por ahora descartada. Fue solo un comentario en broma entre gente del poder. Pero, como se dijo, en la política Argentina las bromas pueden terminar siendo algo concreto y serio. Nada de eso ocurre ahora con la posible candidatura a vice de Carrió: fue un chiste, se reitera para despejar dudas.

Carrió se imagina, eso sí, disputando una candidatura a un cargo que nunca ocupó: senadora nacional por la Capital Federal.

Su extensa labor legislativa -es creadora, entre otros proyectos del ley, del de la Asignación Universal por Hijo,o el Salud reproductiva, por poner algunos ejemplos-, siempre se desempeñó como diputada nacional.

Pero tal vez la jefa más poderosa que tiene Cambiemos está dispuesta a saltar de la Cámara baja a la Cámara alta si Macri se lo pide.

En el entorno de Carrió aseguraron que fue ella, también durante ese almuerzo, que se realizó en secreto en la quinta privada que tiene Macri, llamada “Los Abrojos”, en Villa de Mayo, la que le aconsejó al Presidente que durante estos momentos de turbulencia total que vive el Gobierno debería dejar de estar tan presente en “tantas reuniones”: “No sirve de nada”.

Carrió, siempre según las mismas fuentes del oficialismo consultadas para esta nota, del entorno total de la diputada y Macri, le habló muy bien al Presidente del jefe del bloque interparlamentario de Cambiemos en el Congreso, Mario Negri, un dirigente que ascendió en el esquema de toma o de escucha de opiniones en el Poder Ejecutivo.

Y,más enigmática, le dejó una inquietud al Presidente: “Después de estos días que pasaste, tenés que fijate qué gente de trabaja con vos quiso sacar ventajas de un momento desfavorable y cuáles no”.

¿En quien pensaba Carrió? Es un enigma que ella no contestará.

Y Macri tampoco.

La diputada cerró filas con el Presidente. Lo había hecho antes con las otras tres personas que influyen y sostienen a Macri desde hace añares. El Jefe Porteño, Horacio Rodríguez Larreta. La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.

Y el jefe de Gabinete, Marcos Peña. A éste último, según pudo reconstruir Clarín de parte de fuentes de la Coalición Cívica, Carrió lo define como un “mártir”: “Sos de los pocos que se le animan a decirle la verdad de lo que pasa al Presidente”.

Carrió, como siempre, y más allá de la confianza y el lazo de amistad incluso que logró conformar con Macri y su esposa Awada, le advirtió al Presidente que si se entera de algún de corrupción gubernamental, lo denunciará en los tribunales federales.

A Macri, ese comentario, no lo inquietó.