El primer ministro de Jordania, Hani al Mulki, cayó este lunes después de una huelga general y varios días de protestas en todo el país en contra de un proyecto de ley impulsado por su gobierno para aplicar una suba de impuestos recomendada por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La iniciativa pretendía mejorar la administración tributaria y aumentar el número de contribuyentes en un 6%, rebajando el umbral de ingresos exigido para pagar el impuesto sobre la renta, en el marco de las medidas de ajuste exigidas por el FMI, luego de acordar la entrega de una línea de crédito de 723 millones de dólares firmada hace dos años.

El proyecto desató una enorme huelga general el último miércoles y desde entonces las protestas diarias se han extendido por todo el país. Este lunes continuaban, pese a la decisión del rey Abdullah II de exigirle la renuncia a Al Munki.

Jordania introdujo varias medidas de austeridad para aumentar los ingresos y reducir el déficit fiscal que contempla entre otras cosas la supresión de subsidios en productos básicos, como el pan y la suba del precio de combustibles. Las reformas se enmarcan en el compromiso de este país con el organismo internacional para bajar su deuda pública del 94% del PBI registrado en 2015 hasta el 77% en el 2021.

El gobierno del renunciado Al Munki intentaba aplicar un ajuste que incluía: eliminación de subsidios, aumento del precio de combustibles y subas de impuestos.
Al Mulki presentó su dimisión al rey Abdullah II, quien le pidió al actual ministro de Educación, Omar al Razaz, que forme un nuevo ejecutivo en medio de la crisis.

Las protestas, que entre sus demandas exigían un freno a la subida de precios y la renuncia de Al Mulki, no cesaron pese a que el rey Abdullah II congeló el viernes los precios de la electricidad y el combustible.

Poco antes de conocer la dimisión, fuentes de seguridad informaron del arresto de 60 personas en todo el país en los últimos días durante disturbios relacionados con las protestas, informó la agencia de noticias DPA.

Los detenidos están acusados de disturbios, de violar la ley o de llevar armas blancas, señaló el director de la seguridad pública, el general Fadel al Hamoud.

Unos 45 policías resultaron heridos por arma de fuego o artefactos explosivos, dijo Al Hamoud en una rueda de prensa en la capital Amán.

Los sindicatos anunciaron más protestas y una huelga general para el miércoles.

El propio príncipe heredero jordano, Husein bin Abdalá, exhortó a las fuerzas de seguridad a garantizar la libre manifestación: “Deben poder expresar sus opiniones y nuestro deber es protegerlos”, aseguró.

Según la agencia de noticias estatal Petra, el Parlamento ha solicitado permiso al rey para celebrar una sesión extraordinaria en la que podría tumbarse el borrador de ley que incluye un incremento de los impuestos de los trabajadores en torno al 5% y de entre un 20% y un 40% para las empresas.

Por el momento, la renuncia del primer ministro no aplacó las protestas y los sindicatos están convocando a una nueva huegla general para este miércoles.