Ausente durante la mayor parte del debate sobre la despenalización del aborto, Elisa Carrió dejó para el final su minuto de protagonismo y, furiosa por la aprobación del proyecto, amenazó con romper la coalición Cambiemos.

Después de la aprobación en general del proyecto y en medio de los festejos de los diputados que apoyan la despenalización, Carrió pidió la palabra para sentar su postura, algo que generó la bronca de la oposición porque la líder de la Coalición Cívica no se anotó en la lista de oradores y recién apareció en el recinto un rato antes de la votación.

“Quiero solo decir que he estudiado durante 40 años este tema y que no he hablado para preservar la unidad de Cambiemos”, advirtió la diputada ante el murmullo y las quejas de sus colegas. Antes de ingresar al recinto, había minimizado el debate: “no es histórico, es trivial”.

Pero lo más jugoso de la aparición de Carrió en la Cámara baja fue cuando fuera de micrófono advirtió duramente a sus compañeros, mientras el diputado Daniel Lipovetzky intentaba leer las modificaciones en el dictamen.

“Que le quede claro a todo Cambiemos, la próxima rompo”, gritó tan fuerte que se coló en la transmisión oficial. El tono de Carrió era dirigido a sus compañeros que impulsaron la ley, a los que trató casi con desprecio ante la mirada atónita del resto de los diputados.

Enseguida, la líder de la CC se paró y se fue del recinto, mientras se cruzaba con el kirchnerismo que le reclamaba que se quede. “Ganen la elección”, les gritó.

Los diputados de la Coalición Cívica votaron casi en su totalidad en contra del proyecto. De los diez integrantes de la bancada, solo el porteño Juan Manuel López votó a favor.