Miguel Pichetto y el kirchnerismo acusaron a Gabriela Michetti de buscar una dilación de la ley del aborto enviándola a cuatro comisiones, una de ellas Presupuesto, presidida por el macrista Esteban Bullrich.

Michetti, Bullrich, Federico Pinedo y la radical Silvia Elías de Pérez lideran la militancia en contra de la ley y el martes trazaron su estrategia: proponer modificaciones al texto aprobado en Diputados para que la interrupción del embarazo sea un delito excarcelable para las mujeres. Pero no un derecho antes de la semana 14 de gestación.

Ya lo había propuesto la diputada macrista Cornelia Schmidt Liermann, pero finalmente los detractores del aborto legal confiaron en lograr una mayoría para rechazar el proyecto sin matices y fracasaron en el recinto.

Para no repetir la experiencia, el cuarteto empezó a negociar por lo bajo con los senadores indecisos (una decisión que causó bronca entre las ONGs católicas) y esta tarde Michetti giró el proyecto a las comisiones de Salud, Justicia y Asuntos Penales, Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda, que no la esperaba nadie.

Michetti milita en contra de la ley del aborto y la giró a cuatro comisiones. Para Pichetto fue una forma de dilatar su sanción. La quiere tratar el 18 de julio, pero la vice no antes de agosto.
“Este giro obedece a una posición personal de la vicepresidenta, con la finalidad de prolongar el debate indefinidamente. Configura una actitud dilatoria tendiente a obstaculizar el dictamen y la llegada al recinto de la media sanción de despenalización del aborto”, denunció Pichetto.

Recordó que el proyecto nunca fue tratado en la Comisión de Presupuesto de Diputados, decisión de Emilio Monzó que no estuvo exenta de polémica. La ley contempla gratuidad y campañas de educación sexual que pueden contar con afectación presupuestaria.

El rionegrino apoya la ley y el lunes se reunió con los militantes de la Campaña por el aborto para empezar a contar los votos.

Confiado en conseguir los pocos que le faltan para una mayoría quiere aprovechar la ola verde para sancionar la ley el 18 de julio, pero con el giro a tantas comisiones no darían los tiempos. Michetti y sus aliados ya hablan de no tratarla antes de agosto.

Elías de Pérez lo dejó entrever: “Pichetto debe entender que no es el dueño del Senado. No es posible pretender tratar la legalización del aborto de manera exprés como pretende un sector. Tenemos que revisar la media sanción con la mayor responsabilidad posible. Estamos hablando de un tema de vida o muerte”, dijo la tucumana de la UCR.

Michetti también fueron atacada por el kirchnerismo: Marcelo Fuentes, presidente del FpV-PJ, el bloque de Cristina Kirchner que votará por unanimidad a favor del aborto, envió un pedido de impugnación a los giros a comisión y pidió un plenario rápido para tratarlo. No tuvo respuesta.

Si el dilema se resuelve en las comisiones a las que fue girado, habría una mayoría en contra del proyecto sobre todo en presupuesto; y el único presidente a favor es el de Justicia y Asuntos Penales, el peronista Pedro Guastavino. Salud sería cabecera y la preside el radical Mario Fiad, declarado indeciso, pero adjudicado por los que rechazan la ley.

Para torcer la historia, Pichetto y el radical Luis Naidenoff (que por su tragedia familiar podría ser relevado por el macrista Humberto Schiavoni), deberían relevar a varios de sus integrantes en las comisiones, pero no será una negociación fácil. Preferirían evitarla.