Superado el pico más agudo de la última corrida con el ingreso de los dólares del FMI, Luis “Toto” Caputo ahora deberá enfrentar la fuerte interna que empezó a desplegarse por los lugares en el directorio del Banco Central.

El directorio del Central tiene diez lugares: Presidente, vice 1°, vice 2° y 7 directores mas. Uno de esos directores tiene a su cargo la superintendencia de entidades financieras y cambiarias, lo que lo convierte en un “primus inter pares”.

El despido de Federico Sturzenegger arrastró la salida de los vicepresidentes -incluído el tuitero Lucas Llach-, pero todavía no fueron formalmente reemplazados. Gustavo Cañonero, hombre de total confianza de Caputo y representante del fondo Templeton en la Argentina, ya está actuando como vicepresidente, aunque su designación no ha sido formalizada. Es un respetado macroeconomista que viene a dar a Caputo la visión de política monetaria que como trader no tiene.

Fuentes al tanto de las negociaciones confirmaron a LPO que la Vice 2° la ocupará un hombre de Caputo, cargo clave para el que suenan Pablo Quirno o Santago Bausili. El primero muy cercano al ex ministro de Finanzas y el segundo hoy hombre clave en la estructura de Nicolás Dujovne, aunque responde políticamente a Caputo. En el mercado creen que Quirno sería finalmente el elegido.

Zampone podría sobrevivir en la estratégica Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias, gracias a su relación directa con Macri.
Por otro lado, el gobierno habría decidido incorporar a una mujer al directorio, para tener un mínimo de coherencia con el poco habitual compromiso con políticas de género que incluye el acuerdo firmado con la directora del FMI, Christiane Lagarde.

Para ese lugar las fuentes consultadas confirmaron que se menciona a Diana Mondino (una muy sólida economista de la línea dura del CEMA), María Castiglioni (cercana al pensamiento del flamante ministro Dante Sica) y Florencia Vazquez. En principio la designada iba a ser Marina Dall Poggetto. Incluso se anunció su incorporación en noviembre durante la gestión de Sturzenegger, pero su candidatura perdió fuerza a medida que fue profundizando una mirada crítica sobre la coyuntura económica.

Al mismo tiempo el gobierno no descarta que entre 2 y 3 posiciones sean ocupadas por profesionales sugeridos por la oposición, situación que era la norma en el pasado y que quedaría abierta como una prenda de negociación importante, en un eventual acuerdo con el peronismo para trazar una ruta posible al ajuste que se acordó con el FMI. El jefe del bloque de senadores peronistas, Miguel Pichetto, viene reclamando esos lugares que se definirán en la cámara alta.

Es por esta demora de Macri en entregar los lugares a la oposición, que sólo tenía acuerdo del Senado la designación de Sturzenegger. Ahora, ni Caputo ni nadie del directorio tiene acuerdo parlamentario como exige la ley.

Como sea, en este esquema sólo quedarían 3 lugares disponibles para 5 directores actualmente en funciones, Fabián Zampone (superintendente de entidades financieras y cambiarias), Francisco Gismondi (vice superintendente), Pablo Curat, Horacio T. Liendo (n) y Enrique Szewach.

Pablo Curat, de extrema confianza de Alfonso Prat Gay y por ello, de vieja relación con Caputo se perfila como el próximo superintendente, posición a la que se postuló desde un principio debido a su perfil de ex consultor en varias instituciones del sistema financiero local. Sin embargo, este deseo choca con la fortaleza de Zampone, cuya principal virtud no es técnica, sino personal, ya que es amigo del presidente Macri, acaso interesado en conservar control directo sobre esa posición clave.

El caso de Enrique Szewach es similar, ya que fue premiado con su cargo a pesar de haber sido parte del equipo de Carlos Melconián en el Banco Nación.

De este modo, se especula con que los directores que perderían su puesto serían Liendo nieto y Gismondi. El primero un profesional respetado y cultor de un perfil bajo, opuesto al de su padre quien fuera el asesor más cercano a Domingo Cavallo, en sus dos gestiones al frente del Ministerio de Economía. El segundo quien fue nominado debido a su activo rol en los equipos de la Fundación Pensar, es un profesional muy apreciado por la línea de la institución ya que prestó servicios en el Central durante veinte años, renunciando en 2011 durante la gestión de Marcó del Pont

Por otro lado, llama la atención la continuidad de Mariano Flores Vidal como gerente General, ya que es un profesional de estrechísima confianza de Sturzenegger (fue su jefe de asesores en Banco Ciudad) y encargado de negociar los controvertidos compromisos asumidos ante el FMI, sobre todo el proyecto de reforma de la carta orgánica, que en el peronismo atribuyen a un fallido intentó del ex presidente por asegurarse su posición.

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