Las discusiones de género seguirán en el centro de la agenda de la Cámara de Diputados hasta fin de año, al margen de lo que suceda en el Senado con el proyecto de legalización del aborto .

Según los planes del oficialismo, la Comisión de Legislación del Trabajo avanzará el mes que viene con un dictamen del proyecto de equidad salarial que presentó el Presidente en marzo.

La igualdad de género en el ámbito laboral es uno de los compromisos que asumió el Gobierno en el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En un Congreso cada vez más complicado para el oficialismo, el tema también representa una oportunidad a explotar por los diputados de Cambiemos que acompañan las reivindicaciones de género, con Silvia Lospennato (Pro) a la cabeza.

La idea de la diputada es alcanzar un acuerdo con las referentes de otros bloques con las que impulsaron la legalización del aborto para promover juntas otro paquete de proyectos de género. Pero la división entre oficialistas y opositoras no tardaría en resurgir. En cada discusión se pondrá en juego hasta qué punto estará dispuesto el Gobierno a ceder en reivindicaciones que involucren recursos económicos.

En el memorándum de entendimiento con el FMI, el Poder Ejecutivo asumió cinco compromisos:

Trabajar para reformar el actual sistema tributario reduciendo los desincentivos para que las mujeres participen del mercado laboral.Continuar implementando proyectos e iniciativas en acciones para promover igual paga y un sistema más equitativo de licencias de paternidad y maternidad.Continuar construyendo infraestructura para el cuidado de niños y educación de la primera infancia.Exigir a las empresas que cotizan en bolsa que publiquen anualmente datos sobre el equilibrio de género en su directorio y entre sus puestos gerenciales.Continuar trabajando en nuestras iniciativas para luchar contra la violencia de género y violencia doméstica, y proporcionar redes de apoyo para las víctimas de dicha violencia.

El punto 2 está contenido en el proyecto que Mauricio Macri presentó en Diputados el 12 de marzo y que hasta ahora solo fue discutido entre asesores.

La iniciativa establece que “en los contratos individuales, convenciones colectivas de trabajo, reglamentaciones y todo acto por el cual se fijen o estipulen salarios, se garantizará la plena observancia de la igualdad de género en la aplicación del principio constitucional de igual remuneración por igual tarea”.

Como única instancia de control, se dispone que “los empleadores, a nivel individual o a través de las entidades representativas de su actividad”, elaboren un “código de conducta” sobre las medidas que adoptaron “para garantizar el respeto a la igualdad de género en el interior de la empresa”. Dicho código, dice la iniciativa, debe ser remitido al Ministerio de Trabajo “para su conocimiento”.

La ausencia de sanciones para las empresas que infrinjan la ley genera resistencia en la oposición, que promoverá un dictamen propio. Para avanzar en la discusión, la Comisión de Legislación del Trabajo deberá designar un nuevo presidente, tras la muerte de Alberto Roberti. Su reemplazante sería Sergio Ziliotto, del Bloque Justicialista.

Diputados del oficialismo también presentaron proyectos más estrictos, como los de Martín Medina (Pro-Capital) y Alejandra Martínez (UCR-Jujuy). En un sector de Cambiemos prima la idea de avanzar sin cambios con el proyecto del Poder Ejecutivo. Esa iniciativa propone además extender de dos a 15 días la licencia por paternidad. Otro sector tiene intenciones de discutir la posibilidad de aplicar sanciones a las empresas que no respeten la equidad salarial.

El compromiso número 4 del acuerdo con el FMI, referido al equilibrio de género en los directorios de las empresas, entra en contradicción con las recientes designaciones en el gabinete nacional. Desde la salida de Susana Malcorra de la Cancillería, hace más de un año, el Gobierno solo cuenta con dos mujeres, Patricia Bullrich (Seguridad) y Carolina Stanley (Desarrollo Social), en un total de 19 ministros.

La inequidad en el reparto de cargos jerárquicos se replica en las estructuras de los ministerios, en especial en el de Hacienda, cuyo titular, Nicolás Dujovne , suscribió el compromiso con el FMI.